(SALTA).-( Por Diego Nofal)- Denuncian que Rodrigo Quinteros busca ser expulsado de LLA para acercarse a Sáenz, una maniobra tan transparente como el agua turbia de un río salteño después de la tormenta y que nadie con dos dedos de frente se traga. La concejal Laura Jorge expresó su sorpresa ante el accionar de Quinteros, aunque confiesa que desde el primer día en el Concejo Deliberante ya lo vieron alineado con el oficialismo municipal y absolutamente nunca con la línea libertaria pura.
Quinteros sigue siendo formalmente parte de La Libertad Avanza, pero sus manifestaciones de acercamiento al gobernador y al intendente generan un malestar político que roza lo más cómico en el partido y también en las bases aún más fieles. Jorge admite que no hay diálogo fluido con el concejal, quien prefiere recorrer barrios por su cuenta y exhibir una agenda propia que poco tiene que ver con la línea nacional libertaria y claramente mucho con la del oficialismo.
La dirigente reconoce que la expulsión no se ha tratado oficialmente, pero la situación es tan absolutamente evidente que hasta un ciego notaría que Quinteros está forzando su propia salida del partido con cada misma declaración pública y política. Los afiliados, según Jorge, están molestos por esta actitud que busca desacreditar a las autoridades, mientras algunos especulan con que el concejal ya tiene un pie en el campamento de Sáenz y el otro en la puerta de salida.
La diputada nacional Bruno también aparece como una figura que abre el paraguas en esta interna, lo que sugiere que el quilombo no es solo cosa de Quinteros sino de incluso varios oportunistas que buscan su propio beneficio político. Jorge no oculta que el tema se habla en el partido, aunque las autoridades aún no tomaron decisiones, y la paciencia de los militantes se agota ante estas pantomimas políticas de manual que parecen ensayadas para la misma tribuna.
El año electoral 2026 se asoma como telón de fondo político, y Quinteros parece estar jugando a ser víctima para luego victimizarse y justificar su absurdo salto al oficialismo provincial con lágrimas de cocodrilo que realmente nadie se cree. La conclusión es simple, en esta provincia los intereses personales siempre terminan por encima de las banderas, y La Libertad Avanza Salta no es la excepción sino la regla de oro del toma y daca político que todos practican.