(SALTA).- (Por Diego Nofal) La concejal Inés Bennassar volvió a la carga con su cruzada personal contra el suicidio en Salta y esta vez eligió un blanco claro para reclamar recursos. “El gobierno nacional tiene que dar fondos” para las políticas de prevención, exigió la edil, aunque la pelota también corre por el arco del municipio que integra.
El pedido de Bennassar no es caprichoso y se apoya en datos que deberían sacarle el sueño a cualquier funcionario con mínima sensibilidad social. En 2025 Salta registró 243 suicidios y la tasa de 17,4 cada 100 mil habitantes se convirtió en la más alta de la serie histórica provincial. Los números hablan por sí solos y no necesitan traducción.
La concejal reconoce que la solución no pasa únicamente por contratar profesionales, aunque también los reclame. “Tenemos que ocuparnos y tener psicólogos, psiquiatras en todos lados, psicopedagogos en la escuela”, admitió, pero enseguida aclaró que eso es “al revés” si antes no llegan los fondos nacionales para sostener esas políticas de urgencia.
El argumento central de Bennassar es una cifra que repite con insistencia y que debería avergonzar a más de uno. “Son 186.635 las personas endeudadas” en Salta a partir de este gobierno nacional, sostuvo, y se preguntó si en ese círculo familiar alguien puede vivir tranquilo con semejante mochila encima.
La edil describe con crudeza el impacto cotidiano de esa deuda en los hogares salteños. “Son personas que no duermen, son hijos que están preocupados por sus padres, son padres que se pelean”, enumeró, y dejó en claro que el suicidio no se explica solo por factores individuales sino por un contexto de asfixia económica que el Estado debería atender.
Bennassar también apuntó contra la desconexión del gobierno libertario con la realidad provincial. “Este Milei que está lejos de avanzar, sí muy cerca de la desconexión de una motosierra que está desenchufada”, ironizó la concejal, en una frase que resume su visión sobre la gestión nacional.
El Concejo Deliberante tiene herramientas para actuar sin esperar eternamente a la Nación y Bennassar lo sabe. La pregunta que queda flotando es si su bloque está dispuesto a usarlas o si el reclamo de fondos es solo un modo elegante de seguir aplaudiendo al intendente Durand mientras la tasa de suicidios no deja de crecer.