(SALTA).- Por Renato Ocampo.- La pulseada en la Cámara Baja nacional dejó una definición con impacto también en la política salteña. Luego de conseguir los votos necesarios para emplazar a las comisiones y avanzar con el tratamiento de la prórroga de la emergencia en discapacidad y medidas de alivio para las familias endeudadas, el diputado nacional Bernardo Biella volvió a ubicarse en una posición crítica frente al Gobierno de Javier Milei. Se refirió a las próximas discusiones en el Congreso: discapacidad, endeudamiento de las familias y presupuesto 2027 aparecen como temas que pueden profundizar esas diferencias.
“Pusimos al oficialismo entre la espada y la pared. No pudieron ir nuevamente en contra de las personas con discapacidad y tampoco contra el 20% de las personas endeudadas de la República Argentina con este plan económico que está manejando el Gobierno nacional”, sostuvo.
Para el legislador salteño de Argentina Federal, la decisión de La Libertad Avanza de facilitar el quórum no fue producto de un acuerdo con la oposición, sino de la dificultad política que hubiera significado bloquear nuevamente el debate de dos temas sensibles. “No creo que hayan votado y dado quórum a gusto; creo que lo han hecho porque no les quedaba otra”, afirmó.
La postura de Biella también permite observar las distintas estrategias que conviven dentro de la política salteña frente al Gobierno de Javier Milei. Mientras Gustavo Sáenz mantiene una relación de negociación con la Casa Rosada, reclama fondos y obras, pero al mismo tiempo sostiene canales abiertos con funcionarios nacionales, Biella viene mostrando una posición más dura en el Congreso y mayor resistencia a acompañar iniciativas que considera contrarias a sus principios o perjudiciales para determinados sectores.
Las diferencias ya habían quedado expuestas durante las discusiones por el Presupuesto Nacional. En aquella oportunidad, Biella votó en contra de los artículos impulsados por el oficialismo que afectaban el financiamiento universitario y la emergencia pediátrica. “No puedo permitir que los valores que sostuve toda mi vida se tiren a la basura por un capricho del Poder Ejecutivo”, sostuvo entonces.
El próximo capítulo será el Presupuesto 2027. Mañana, 15 de septiembre, el Gobierno de Milei deberá enviar al Congreso el nuevo proyecto y allí volverá a ser determinante el respaldo que pueda conseguir entre los gobernadores y los bloques provinciales. Para la Casa Rosada, el apoyo de mandatarios con los que mantiene canales de negociación será importante para reunir los votos necesarios. En ese escenario habrá que observar hasta dónde llega la capacidad de los gobernadores para ordenar a sus legisladores y cuánto margen conservarán diputados como Biella para sostener posiciones propias.
El legislador salteño también fundamenta su postura en la situación económica de las familias. “En el conurbano salteño, el 60% de las familias están con deudas. Por ende, es algo que golpea a la sociedad en forma transversal”, advirtió al plantear la necesidad de discutir el crecimiento de la morosidad y las dificultades para afrontar compromisos financieros.
En esa misma línea cuestionó las prioridades económicas del Gobierno nacional. “El Presidente tiene que entender que esa plata no está para plazo fijo, sino para la gente que necesita del Estado”, afirmó.
Con el calendario político acercándose a 2027, estas diferencias empiezan a adquirir otra dimensión. La Libertad Avanza busca consolidar una estructura propia en Salta, Sáenz intenta mantener capacidad de negociación con Nación sin quedar políticamente atado al Gobierno nacional y distintos dirigentes comienzan a definir cómo quieren posicionarse frente al electorado.
Biella parece haber elegido un lugar claro: acompañar cuando exista coincidencia, pero confrontar con Milei en aquellos temas que considera sensibles, especialmente salud, discapacidad, educación y situación económica de las familias.
Por eso, lo ocurrido en Diputados tiene una lectura que excede la votación puntual. El Presupuesto 2027 volverá a poner a prueba la relación entre la Casa Rosada, los gobernadores y los legisladores que responden a espacios provinciales. Y en el caso de Salta permitirá medir algo todavía más interesante: hasta dónde llega la estrategia negociadora de Sáenz y cuánto espacio existe para que sus representantes en el Congreso construyan un perfil político propio.