EL SECRETO DE SUS FLORES: La diputada Mónica Juárez recibió por la primavera un regio ramo de rosas amarillas y margaritas blancas. Lo fotografió, lo publicó y prefirió no revelar quién se lo había enviado. No hubo agradecimiento, corazones ni ese discreto “vos sabés” con el que una mujer consigue ocultar a un hombre, mientras procura que todos adviertan su existencia. Los espíritus menos románticos aseguran que Mónica se compró las flores. Nada tendría de reprochable: algunas mujeres esperan a Cupido; otras, más sensatas, llaman directamente a la florería. Los maliciosos, en cambio, sospechan la presencia de un caballero casado, escondido o sencillamente inconveniente. Carecemos de pruebas, pero en Salta un ramo sin firma despierta más investigaciones que una licitación pública. Las flores durarán una semana. El chisme, si es bueno, llega hasta las elecciones.
UN MILLONARIO SUELTO EN LAS ENCUESTAS: Dicen por ahí que Jorge Brito encargó a Benjamín Gebhard una encuesta presidencial en Salta y recibió, para su íntima felicidad, un 22,3% de intención de voto a Presidente. Encargar una encuesta sobre uno mismo se parece bastante a ordenar un retrato: el resultado depende menos del modelo que de la generosidad del artista. Gebhard, pareciera, olvidó consultar a los hinchas de River, quienes podrían ofrecer referencias menos entusiastas sobre un presidente al que algunos únicamente consiguen ubicar por encima de Daniel Passarella. Si Brito espera llegar a la Casa Rosada montado sobre el voto millonario, corre el riesgo de no superar el Monumental. Ya lo bautizaron el “outsider virgen”. Maravillosa definición: un candidato que todavía no conoce las urnas, pero ya descubrió el consuelo de las encuestas.
LOS SOSPECHOSOS DE SIEMPRE: Lo de siempre: algunos salteños traviesos ya encontraron la manera de acercarse a Jorge Brito para explicarle que su camino hacia la Presidencia debería comenzar por Salta, donde una elección resultaría más sencilla ante las dudas constitucionales que rodean una eventual re-reelección de Gustavo Sáenz. La propuesta no tendría nada de extraordinario si sus entusiastas promotores no pertenecieran al círculo cercano del propio gobernador. Son los mismos caballeros que suelen fabricar el problema, cultivar la incertidumbre y, cuando el miedo ha madurado lo suficiente, presentarse con la solución debajo del brazo. En política, como en ciertos negocios, el verdadero talento no consiste en apagar incendios, sino en venderle el extinguidor a quien todavía ignora quién encendió el fósforo.
DESPUÉS DEL GUSTO VIENE EL DISGUSTO: En el Grand Bourg aseguran que cada vez que Gustavo Sáenz necesita el voto de Flavia Royón para una ley acordada con Javier Milei debe reservarle la tarde completa. El gobernador explica el acuerdo, enumera sus ventajas, responde las preguntas y, cuando supone que la senadora finalmente comprendió, descubre que debe comenzar nuevamente desde el principio. “La senadora debería haber sido Socorro Villamayor”, repite, resignado, entre una explicación y la siguiente. Royón llegó al Senado por elección de Sáenz; ahora Sáenz debe trabajar para conseguir el voto de Royón. Curiosa inversión. De las leyes se ocupará el Congreso. Para la paciencia del gobernador, como su nombre lo indica, hubiera sido mejor Socorro.
EL SILENCIO DE LOS INOCENTES: La columna de José de Álzaga publicada en El Intra, sobre la opereta de un medio porteño para instalar al princeso Emiliano Durand como sucesor de Gustavo Sáenz, causó estragos en la Municipalidad. Preso de un ataque de pánico, el Intendente habría llamado enseguida al Gobernador para jurarle que no pagó la publicación, que no pretende sucederlo y que jamás habló con Juan Manuel Urtubey. Dio tantas explicaciones, ofreció tantos detalles y ensayó tantas muestras de lealtad que terminó despertando más dudas que certezas. Nadie le habría creído demasiado. En política, como en los matrimonios desgraciados, quien se apresura a jurar fidelidad suele conocer mejor que nadie el motivo de la sospecha. Complicado ser tan sumiso: el princeso quiso apagar el incendio y acabó explicando por qué olía a humo.
MARTIN, ¿INSISTIRÁ?: El que parece haber vuelto a coquetear con los problemas de la ciudad es Martín Grande, viejo conocido de eso de mirar la Intendencia desde afuera. Desde su programa de radio y streaming viene petardeando sin piedad a su propio pariente, el princeso Emiliano Durand. Pero quienes más lo conocen aseguran que tanto interés municipal no sería solamente vocación periodística. Grande ya habría reunido a algunos colaboradores de otros tiempos ,varios a los que no veía desde hace más de cuatro años, para pedirles que estén atentos. Por las dudas, vio.El pequeño inconveniente es que, por ahora, las encuestas no acompañarían el entusiasmo. Algún asesor ya le habría advertido que para volver a ser candidato no alcanza con micrófono, streaming y redes: hay que caminar y hacer territorio. Parece que el método Milei de apostar fuerte a las redes, a Martín no le estaría funcionando.
DEL GB A LA MITRE EN UN SOLO PASO: Parece que Federico Mangione tomó nota del recorrido de su antecesor, Juan José Esteban. El actual ministro de Salud ya tendría ganas de cambiar los pasillos del Grand Bourg por las oficinas de calle Mitre y probar suerte como diputado provincial. Por ahora sigue al frente de la cartera sanitaria, pero la rosca política ya hace circular versiones sobre sus aspiraciones para 2027. Entre pacientes, hospitales, guardapolvos y recorridas por el interior, Mangione habría descubierto que también le interesa la vida legislativa. ¿Será que Salud se convirtió en la nueva residencia previa antes de llegar a la Cámara de Diputados? El doctor, por las dudas, ya tendría el estetoscopio en una mano y la calculadora electoral en la otra.
ESTRENITO: Parece ser que la Intendenta de General Mosconi, (tierra de piquetes y pechugonas) Ana Guerrero, pasó por las cuchillas a la que es muchas temen, pero también muchas se animan. En los últimos días, se la vio estrenando una dichosa delantera que nada tendría que envidiarle a los años dorados del Barcelona o del City de Pep Guardiola. Además, las cuchillas o las manos mágicas del cirujano no sólo habrían acomodado la delantera de la jefa comunal, sino también afinado y marcado las curvas, como supieron usar las grandes vedettes argentinas. No sabemos si quiere presentarse al casting del bailando por un sueño o insistir con la intendencia por 4 años más .
TRES CANDIDATOS, UN SILLÓN Y NINGÚN BENDECIDO: Los Munipa ya tienen entretenimiento para rato: Laura Cartuccia, Omar Exeni y Ricardo Villada serían los “oficialistas” con ganas de disputarle el sillón municipal al Princeso Durand. Como ninguno tiene el OK de arriba, cada cual delira su propia campaña y sueña con los “fondos” que le van a llegar. Cartuccia encabeza cómodamente el campeonato tecnológico: abrazó la inteligencia artificial y ya no hay imagen que se le resista. A este ritmo, cualquier día aparece generada por IA inaugurando el subte de la Balcarce. Exeni, en cambio, sigue fiel a su estilo: se mete en cuanta camisa de once varas encuentra, recibe más retos que felicitaciones y, según los malhablados de los martes en Diputados, anuncia diez batallas antes de terminar la primera. Ergo, no logra ninguna. Villada eligió una campaña bastante más sentimental: volver a los lugares donde alguna vez amó la vida. Y qué lugar más querido que el Ministerio de Gobierno, todavía conserva tropa política cercana como si nunca hubiera entregado las llaves a Nacho Jarsún. Hasta su sobrino sigue coordinando las huestes . Entre cafecitos con antiguos equipos, recuerdos de épocas mejores y alguna estrategia que otra, Ricardo parece practicar aquello de que uno siempre vuelve donde fue feliz. Mientras tanto, los tres se mueven, postean, tantean y hacen ruido, pero ninguno tendría todavía la bendición definitiva. ¿El objetivo? Punguear algunos votos.
A LA MODA, JAMÁS: El diputado nacional “Loro Blanco” Pablo Outes está tirando toda la carne al asador para renovar su banca en la Cámara baja. Tal es el operativo que, recomendado (dicen las malas lenguas) por alguna amiguilla cercana, de esas que nunca faltan, decidió hacerse un refresh y arrancó por el guardarropa. Las históricas camisas blancas, sin cuello y con puños que ya pedían jubilación, habrían ido al baúl de donaciones después de acompañarlo, aparentemente, desde sus épocas de alumno del Colegio Belgrano. Ahora el Loro estrena pilcha, que adjudican la compra en algún local de Flores u Once, por qué contador exitoso no gasta en ropa. Entre tanto blanco impoluto, de vez en cuando se filtra una camisa con ribetes, detalles y algún brillito que lo deja a medio camino entre diputado nacional y presentador de festival de cumbia. Un regio canapé de mondongo.
PRIME DE MEDIO PELO LITERAL: Darío Madile está viviendo su versión 2.0: fanático de la música electrónica, novia sub 35, bebidas energéticas , sembradío capilar y entrenamiento con personal trainer en un gimnasio de calle Zuviría. El hombre parece decidido a que las sesiones del Concejo sean lo único sedentario que quede en su vida. Entre pesas, cardio y alguna latita para recargar batería, Darío anda más fitness que nunca. Pero el gimnasio también tiene su pequeña novela turca: allí suele cruzarse con su ex, Laura Montarse. Dicen sus compis indiscretos que donde antes había saludos con una tensión capaz de cortar una mancuerna al medio, ahora aparecieron algunas sonrisas. Fingidas, sostienen los más venenosos, pero sonrisas al fin. Aquí no hay ozempic , ni hormona del crecimiento solo entreno “low carb” y hartas horas invertidas en la Zuviria.