(SALTA).- La empresa minera Hanaq Argentina SA solicitó autorización para explorar 3.290 hectáreas en el departamento Molinos, una de las zonas productivas y turísticas más sensibles de los Valles Calchaquíes. Según información a la que accedió El Intra, el pedido alcanza tierras vinculadas con integrantes de la familia Dávalos, la firma Altu Palka SRL y William Robert Bonner.
La superficie está comprendida en las matrículas catastrales 1.090 y 1.716. En la primera aparecen Federico y Mariana Dávalos; Raúl José, Fernando Emilio, Josefina y Álvaro Dávalos Rubio; Federico Antonio y Juan Esteban Dávalos Cornejo, además de Altu Palka SRL. La segunda matrícula corresponde a William Robert Bonner.
Hanaq Argentina es una compañía dedicada a la actividad minera e integra la Cámara Argentina de Empresas Mineras. Sin embargo, en la solicitud presentada en Salta no se especificó públicamente qué mineral busca ni qué trabajos pretende realizar durante la etapa inicial. Ese dato será determinante para dimensionar el verdadero alcance del proyecto.
El trámite corresponde a un permiso de cateo, por lo que todavía no autoriza la explotación ni la extracción comercial de minerales. Se trata de una primera etapa que permite estudiar el terreno, realizar relevamientos geológicos y buscar indicios de un posible yacimiento. Si los resultados fueran positivos, la empresa debería iniciar otros procedimientos antes de avanzar hacia una mina.
Los propietarios alcanzados fueron notificados para que puedan presentarse y ejercer sus derechos. El plazo establecido es de 20 días corridos desde la última publicación. Esa instancia resulta especialmente relevante porque la exploración se proyecta sobre terrenos privados y no sobre una superficie fiscal deshabitada.
El pedido adquiere interés público por su ubicación. Molinos forma parte de un territorio donde conviven fincas, viñedos, producción rural, emprendimientos turísticos y comunidades que dependen de fuentes de agua limitadas. Cualquier avance minero deberá explicar qué tareas se realizarán, cuánta agua podrían requerir y qué controles ambientales se aplicarán.
Por ahora, el único hecho confirmado es la solicitud de exploración: no existe autorización para explotar una mina. Pero las 3.290 hectáreas involucradas, la presencia de propietarios reconocidos de los Valles Calchaquíes y la ausencia de información sobre el mineral buscado vuelven necesario seguir el expediente antes de que el proyecto avance silenciosamente hacia una nueva etapa.