(SALTA).- La concejal Agustina Álvarez volvió a poner el foco sobre la presión tributaria en la ciudad de Salta. En redes sociales, expuso una boleta de servicios de $201.944 para cuestionar el peso que tienen los tributos municipales dentro del monto final que deben afrontar los vecinos.
Según los números exhibidos por la edil, cerca de $100.000 de esa factura corresponden a conceptos vinculados con la Municipalidad de Salta. Entre ellos, señaló el impuesto inmobiliario por $92.609 y el mantenimiento del alumbrado público por $6.513, además de otros cargos municipales incluidos en la boleta.
A partir de ese ejemplo, Álvarez sostuvo que los contribuyentes terminan destinando prácticamente la mitad del total de la factura al pago de tributos municipales, más allá del consumo de los servicios de energía eléctrica y agua.
La Municipalidad de Salta efectivamente cobra distintos tributos a través de la factura de EDESA, entre ellos la Tasa General de Inmuebles, el Impuesto Inmobiliario y la Tasa de Protección de Personas y Bienes. El propio municipio contempla, además, un trámite para que esos conceptos puedan dejar de cobrarse junto con la boleta de energía y pasen a facturarse de manera independiente.
En este contexto, la edil cuestionó el esquema tributario municipal y recordó que desde su espacio se impulsó una iniciativa orientada a reducir la carga impositiva para los vecinos de la capital salteña.
Álvarez sostuvo que esa propuesta fue rechazada por la mayoría del Concejo Deliberante y acusó al oficialismo de acompañar los incrementos tributarios promovidos por el Ejecutivo municipal. De esta manera, planteó que la discusión por las tasas municipales volvió a quedar en el centro de la agenda política del Concejo.
El debate se da sobre un sistema tributario que durante 2026 mantuvo actualizaciones de la Unidad Tributaria y distintos gravámenes municipales. En paralelo, desde el Ejecutivo municipal defendieron la Ordenanza Tributaria bajo el argumento de que incluye reducciones y simplificaciones en algunos tributos y tasas. Entre las medidas anunciadas estuvieron modificaciones en el impuesto automotor, reducciones en determinadas tasas y eliminación o unificación de algunos conceptos.
En ese escenario, la discusión entre el oficialismo y La Libertad Avanza se concentra en cuánto representa la carga municipal sobre los ingresos de vecinos y comerciantes y en si el nivel de los tributos guarda relación con los servicios que reciben los contribuyentes.