(SALTA).- La postal llegó desde París, pero su efecto podría sentirse en Salta. Mientras Gustavo Sáenz hablaba de minería, energía e inversiones, en las reuniones políticas de la gira apareció una versión decisiva: Karina Milei les habría asegurado a los gobernadores que La Libertad Avanza no presentaría candidatos para disputarles sus provincias. Para Emilia Orozco, esa posibilidad puede cambiarlo todo.
La senadora viene construyendo su perfil como posible candidata a gobernadora en 2027. Recorre la provincia, confronta con el oficialismo y busca ocupar el lugar de principal referente opositora. Sin embargo, su proyecto depende de una decisión que no se tomaría en Salta ni dentro de su círculo político, sino en la mesa nacional que conduce Karina Milei.
La eventual oferta de la Casa Rosada tendría una contraparte. El Gobierno necesita votos para eliminar las PASO y busca que los mandatarios provinciales acompañen la reforma. Sáenz estuvo entre los trece gobernadores que viajaron con Milei y participaron de encuentros con Karina, Diego Santilli y Luis Caputo. La gira económica terminó convertida también en una ronda de negociación electoral.
Un posible entendimiento no obligaría a los libertarios a apoyar públicamente al candidato que elija Sáenz. Para favorecer al oficialismo salteño alcanzaría con negarles a Orozco y Alfredo Olmedo el sello nacional, retirarles respaldo o impulsar una lista sin capacidad real de competir. En una elección provincial, una ausencia puede resultar tan decisiva como una alianza.
Para Orozco, el problema es político y también personal. Su candidatura intenta mostrarse como una construcción inevitable, pero ahora aparece condicionada por el acercamiento entre la Casa Rosada y el gobernador al que pretende enfrentar. Puede recorrer cada municipio y llenar las paredes de carteles; si Karina Milei decidiera preservar el vínculo con Sáenz, todo ese despliegue podría quedarse sin vehículo electoral.
El silencio de Emilia Orozco en Salta
La incertidumbre electoral aparece mientras Emilia Orozco mantiene un llamativo silencio frente a las denuncias que involucran a sectores de La Libertad Avanza en la provincia. El caso más evidente es el de la denominada “escuela fantasma” N.º 7160, que llegó a la Justicia y tuvo repercusión pública. La senadora, habitualmente activa para opinar sobre la política nacional, evitó pronunciarse sobre el tema.
Ese repliegue alimenta las dudas sobre su autonomía frente a la conducción partidaria. Orozco aspira a presentarse como una alternativa al oficialismo salteño, pero dejó de intervenir en varios asuntos sensibles de la provincia. Si su agenda y su candidatura dependen de decisiones tomadas desde Buenos Aires, su silencio puede ser leído como un anticipo de los límites que tendría para gobernar con libertad.
Por el momento no existe un acuerdo escrito ni una confirmación pública de que Salta haya sido incluida expresamente. La versión fue atribuida a fuentes de La Libertad Avanza y Sáenz no contó qué conversó sobre el futuro electoral de la provincia. Tampoco dijo si comprometería su apoyo para eliminar las PASO ni qué habría pedido a cambio durante las conversaciones de París.
La incógnita dejó de ser si Emilia Orozco desea gobernar Salta. Eso ya está bastante claro. La verdadera pregunta es si la conducción nacional de su partido le permitiría competir contra Sáenz o contra el sucesor que el oficialismo designe. La candidatura que parecía depender de los votos salteños podría terminar definida por una conversación privada, una foto en París y la lapicera de Karina Milei.