(SALTA).- (Por Diego Nofal).-La sede de Salta de la Sociedad Rural Argentina parece haberse emocionado con la peregrinación del Señor y la Virgen del Milagro y fue a buscar a ver si ocurría el gran milagro judicial en la provincia. El prodigio del que estoy es lograr que Pedro García Castiella trabaje. Los ruralistas salteños están indignados por los permanentes robos que sufren los establecimientos agrícolas y ganaderos de la provincia sin que la justicia haga nada, y las pocas investigaciones que se hacen terminan diluyéndose en el mar burocrático de los fiscales que responden a García Castiella.
Cansados de que sus reclamos no sean escuchados, se trasladaron hasta el Ministerio Público Fiscal donde se reunieron con el procurador general de la provincia para plantearle que es menester que la justicia apure sus plazos. También le pidieron que empiece a ponerle un coto a este grave problema que se está viviendo en el interior de la provincia como son los robos cuantiosos a establecimientos agrícolas. Uno de los sectores más afectados es el sector del maíz, que suele tener una particularidad una vez que pasan las cosechadoras, ya que habitualmente suele quedar todavía material utilizable o tirado en el campo.
Luego se hace una segunda recolección que habitualmente es manual y ese material se usa y se vende como forraje para el campo o para otros tipos de industrias. Entre la recolección con máquinas y la recolección manual suele haber un período de varios días, y habitualmente durante esos períodos es cuando los dueños de los campos sufren robos de distinto material. Ese material aún puede ser utilizado y sobre todo tiene un valor importante para los dueños de los campos, quienes ven cómo su trabajo y su inversión se pierden por la inacción de la justicia.
La reunión con el procurador general no parece haber dado los frutos esperados y los ruralistas salteños evalúan nuevas medidas de fuerza para hacerse escuchar. La paciencia del sector agropecuario tiene un límite y la falta de respuestas concretas por parte de la justicia provincial podría desencadenar conflictos mayores en el interior de Salta. Mientras tanto, los robos continúan y los productores siguen esperando que el milagro judicial se haga realidad.
La Sociedad Rural Argentina ha expresado en otras oportunidades su preocupación por la inseguridad en las zonas rurales y ha reclamado mayores controles en las fronteras con Bolivia. Los productores salteños denuncian que los robos de granos y agroquímicos son moneda corriente y que las bandas organizadas operan con total impunidad. La falta de una respuesta efectiva del sistema judicial profundiza la sensación de abandono que siente el sector.
El procurador García Castiella ha sido señalado en varias oportunidades por la lentitud de las investigaciones y por la falta de resultados concretos en casos de alta repercusión pública. Los ruralistas consideran que su gestión al frente del Ministerio Público Fiscal no ha estado a la altura de las circunstancias y que la inseguridad rural se ha convertido en un problema estructural. La reunión con el procurador fue una muestra más de la desesperación de un sector que se siente desprotegido.