(SALTA).- El gobernador Gustavo Sáenz solicitó revisar los cambios introducidos en el régimen de tráfico fronterizo de exportación, al advertir sobre las consecuencias que la nueva normativa puede generar en la actividad comercial de las localidades limítrofes de Salta.
El planteo fue realizado ante el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez. Durante el encuentro, ambos se comunicaron con el director general de Aduanas, José Vélis, para transmitir la posición del Gobierno provincial y solicitar que se reconsidere la medida.
Según informó Sáenz a través de sus redes sociales, la propuesta apunta a fortalecer los mecanismos de fiscalización. También, busca prevenir que el régimen sea utilizado para operaciones comerciales que excedan sus condiciones, sin afectar a quienes desarrollan actividades lícitas en las zonas fronterizas.
La preocupación del mandatario se suma a los cuestionamientos de empresarios y municipios de frontera. Acorde planteó, vienen reclamando una revisión de las disposiciones por sus posibles efectos sobre el movimiento comercial y las economías locales. De este modo, el desafío, en este escenario, es encontrar un equilibrio entre el control aduanero y las particularidades de las localidades fronterizas, donde el intercambio comercial tiene un peso significativo en la actividad económica cotidiana.
El reclamo de Salta apunta a que los controles no se traduzcan en un obstáculo para el comercio legal. La revisión de la normativa será clave para determinar si es posible corregir los aspectos cuestionados sin debilitar la fiscalización sobre las operaciones de exportación fronteriza.
Repercusión en el norte
Referentes del sector comercial del norte argentino se pronunciaron contra la medida administrativa. Walter Cadena, presidente de una de las Cámaras de Comercio jujeñas, explicó que «la nueva disposición fue inconsulta y afecta notablemente a varias ciudades de frontera de Jujuy, Salta y otras provincias. Desde un escritorio deciden el futuro de cientos de familias, tanto de La Quiaca y Villazón que dependen de la actividad».