(SALTA).- El ministro de Gobierno, Ignacio Jarsún, confirmó que la Provincia se hará cargo de completar la pavimentación del tramo de la Ruta Nacional 40 entre Molinos y Seclantás, una obra que había sido comprometida por el Gobierno nacional, pero que continúa sin finalizarse. El funcionario sostuvo que la decisión provincial permitirá avanzar con los trabajos y anticipó que posteriormente buscarán recuperar los fondos mediante un reclamo a Nación.
“En esta etapa va a cumplirse porque ahora lo va a hacer la Provincia”, afirmó en diálogo con el periodista Jorge Calvo al referirse a la obra. En ese sentido, destacó la decisión del gobernador Gustavo Sáenz y sostuvo que existe una diferencia entre los anuncios y los compromisos que, según remarcó, efectivamente se concretan.
El funcionario fue contundente al señalar que la Provincia deberá afrontar el costo de una intervención que originalmente se esperaba que ejecutara la Nación. “Después veremos a ver cómo reclamamos a Nación que le devuelva a Salta esa plata, porque eso es algo que va a pagar la Provincia”, expresó.
Los convenios firmados que no se concretaron
Jarsún también cuestionó la falta de cumplimiento de los compromisos de Nación en materia de infraestructura. Según explicó, la firma de un convenio para ejecutar una obra genera expectativas legítimas en las autoridades provinciales y municipales, que luego transmiten esos anuncios a sus comunidades como proyectos que se llevarán adelante.
El ministro recordó su experiencia como intendente y comparó la gestión de obras ante la Provincia con las dificultades que, según planteó, enfrentaron al gestionar proyectos ante Nación. “Yo gestionaba una obra ante la Provincia, llegaba a mi pueblo y le contaba a la gente, contento, que había conseguido determinar la obra, y la obra se hacía”, relató.
En cambio, sostuvo que los compromisos nacionales se anunciaron en reiteradas oportunidades sin que los trabajos terminaran concretándose. Según su explicación, hubo convenios firmados por funcionarios que consideraban representativos de la decisión política nacional, pero que finalmente no se tradujeron en las obras esperadas.
El funcionario señaló que los compromisos volvieron a ser planteados públicamente en distintas ocasiones, lo que alimentó las expectativas de las comunidades. Sin embargo, la falta de avances terminó generando un desgaste político y social.
En ese contexto, mencionó que el Gobierno provincial comenzó a asumir obras que originalmente estaban previstas bajo responsabilidad nacional, como ocurre con distintos tramos de la Ruta Nacional 51.
Preocupación por el impacto en el turismo
Más allá de la discusión presupuestaria, Ignacio Jarsún advirtió sobre las consecuencias que el deterioro de la Ruta 40 tiene para las localidades de los Valles Calchaquíes. El ministro contó que buscará dialogar con prestadores turísticos y propietarios de alojamientos de Molinos, quienes, según indicó, están preocupados por las dificultades que enfrentan los visitantes para llegar a la zona. “Están preocupados porque ya hay transportes que no quieren ir a llevarles los turistas porque se les detonan los vehículos por el estado del camino”, manifestó.