(SALTA).- La tensión por los recursos provinciales llegó al sistema sanitario salteño. El ministro de Salud Pública, Federico Mangione, advirtió sobre las dificultades económicas que atraviesan los hospitales y reclamó que el Ministerio de Economía provincial, conducido por Roberto Dib Ashur, encuentre una solución para garantizar el funcionamiento del área.
Durante una entrevista en Pelo y Barba, por Aries, el funcionario reconoció que las restricciones presupuestarias ya tienen consecuencias concretas en la organización de los servicios de salud, incluida la reducción de guardias.
“Hay que tratar de resolver desde Economía cómo nos comienzan a mejorar los fondos, porque también hemos achicado en las guardias porque la plata no alcanza”, sostuvo Mangione, en una declaración que puso el foco sobre la disponibilidad de recursos para sostener la atención sanitaria.
Mangione también señaló que el sistema sanitario provincial debe afrontar obligaciones que, según explicó, dejaron de ser cubiertas por el Gobierno nacional. Entre ellas, mencionó la provisión de determinados medicamentos oncológicos y tratamientos de alto costo.
De acuerdo con el ministro, esa situación incrementa la presión sobre las cuentas provinciales, ya que obliga a reasignar recursos para atender necesidades que compiten con otros gastos indispensables para el funcionamiento de los establecimientos sanitarios. “Más no puedo apretar al sistema, no puedo apretar tanto a los empleados. Estamos trabajando al límite, absolutamente al límite”, afirmó.
Un reclamo dirigido al área de Economía
Consultado sobre la posibilidad de que sus declaraciones abrieran una disputa con Dib Ashur, Mangione negó que exista una pelea interna y remarcó que ambos ministerios integran el mismo equipo de Gobierno.
Sin embargo, el reclamo fue explícito: Salud necesita que Economía mejore la disponibilidad de fondos para sostener sus prestaciones. El ministro dejó en claro que, desde su perspectiva, los ajustes realizados hasta el momento agotaron las posibilidades de su área.
La discusión plantea un desafío para la administración provincial: determinar cómo se distribuyen los recursos públicos en un contexto de restricciones presupuestarias y mayores responsabilidades para el sistema sanitario.
Por ahora, Mangione no anunció nuevas medidas, pero sus declaraciones dejaron expuesta la preocupación del área por la continuidad de los servicios debido a su creciente saturación. El punto central será si el Gobierno provincial puede reforzar las partidas de Salud o si las limitaciones financieras seguirán trasladándose a la organización cotidiana de la atención médica.





