(SALTA) – (Por Diego Nofal).- La discusión entre Federico Mangione y Roberto Dib Ashur por los fondos de salud no es un detalle menor y no tiene nada que ver con los fondos, sino con un Gustavo Sáenz que cada vez exhibe más debilidad ante los votantes, con un gabinete que hace tiempo le perdió el respeto. Pero ¿qué es lo que precipitó estas repentinas muestras de “rebeldía” dentro de su grupo de ministros? La respuesta es muy simple, ninguno de ellos confía en que Gustavo Sáenz vaya a ser reelegido.
Algunos de sus ministros no confían en que Gustavo Sáenz vaya a conseguir la autorización de la Corte Suprema de Justicia para poder presentarse en las próximas elecciones, pero hay otros que directamente no ven en el actual gobernador salteño la posibilidad de triunfar en las próximas elecciones, lo que hace que la rebeldía ministerial sea aún más grave.
La debilidad de Sáenz es un secreto a voces dentro del Gobierno, pero nadie se habría enterado o, por lo menos, todos habríamos tardado en enterarnos de no haber sido por la escuela fantasma de Cristina Fiore. Allí quedó expuesto que nadie le rinde cuentas al actual gobernador de la provincia: 200 cargos fantasma utilizados para pagar sobresueldos son la clara muestra de que nadie, absolutamente nadie, le rinde cuentas al mandatario.
Mucho peor fue la exhibición de desgaste y falta de liderazgo cuando, pese a que todos habíamos visto que las explicaciones ministeriales en Educación eran insuficientes, el mandatario provincial no pudo desplazar a la ministra de su cargo. No obstante, en las últimas horas, aparentemente, los asesores más cercanos a Gustavo Sáenz le habrían dicho que es inconveniente mantener a la ministra Fiore, y ya se está hablando de su reemplazo; pero tendrán que esperar hasta la próxima columna para tener el nombre de quién reemplazará a Cristina.
Pero la cuestión de la falta de liderazgo se agravó en las últimas horas, cuando el ministro de Economía y el ministro de Salud no tuvieron mejor idea que iniciar una polémica por los fondos que se destinan a la protección sanitaria de la población. En política, todos sabemos que un lunes marca cómo será la semana. Este lunes amaneció con una pelea entre ministros: prepárense, porque esta parece que va a ser una semana movida. Pero ojo: hay otra señal de fiabilidad de Gustavo Sáenz.
Ignacio Jarsún soltó entre los allegados el globo de ensayo de que pretendía ser candidato a intendente capitalino; pese a que salió a desmentirlo, todos sabemos que fue él mismo quien hizo circular la información. Esto podría dinamitar un acuerdo muy, pero muy desgastado, como es el que tiene el actual gobernador con el intendente de la capital, Emiliano Durand. Ya se presentan muy complejas de por sí las elecciones del próximo año para el actual mandatario, o para quien él ponga de candidato. Si a esto le agregamos una pelea con el jefe comunal, todo parece indicar que aquellos ministros que creen que no podría ganar una elección finalmente son quienes tienen razón.





