(SALTA).- El presidente Javier Milei llegó a Salta luego de su paso por Catamarca, luego de la inauguración de las plantas de producción de litio de Rio Tinto junto al mandatario provincial Raúl Jalil. Sin embargo, en este caso su arribo se producirá sin la presencia del gobernador Gustavo Sáenz, quien se encuentra en Buenos Aires por motivos de agenda, tal como demostró en el encuentro con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello.
La comitiva presidencial incluye a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, y a Diego Santilli, jefe de Gabinete, entre otros funcionarios nacionales. Acorde anticipó El Intra Salta, el jefe de Estado planificó una escala de media hora en el Aeropuerto Martín Miguel de Güemes para hacer un cambio de aeronave y, posteriormente, continuar viaje hacia Buenos Aires. Aunque se trató de una escala operativa, la presencia del Presidente podría haber permitido organizar alguna actividad institucional o partidaria, pero se optó por la discreción.
Según trascendió, el avión Hércules aterrizó a las 12:46 PM. En el lapso entre la llegada y el despegue no se permitió realizar ningún registro fotográfico ni audiovisual. Dirigentes de La Libertad Avanza en Salta tampoco postearon nada al respecto ni mostraron en redes su paso por el establecimiento.
Un desencuentro que marca una distancia
La ausencia de Sáenz y el hecho de que Milei realice una escala sin salir del aeropuerto siembran dudas acerca de la relación actual entre Nación y Provincia. En este sentido, cabe preguntarse si la decisión responde exclusivamente a cuestiones de agenda o a un intento de evitar una situación incómoda entre Gustavo Sáenz y los dirigentes de La Libertad Avanza, en medio de las negociaciones por la privatización del Belgrano Cargas y el recorte de fondos para obra pública.
La visita de Karina Milei el 7 de octubre también había dejado al descubierto esas contradicciones. La secretaria general de la Presidencia había compartido, semanas atrás, una actividad minera con Gustavo Sáenz y Raúl Jalil, mientras Emilia Orozco y Alfredo Olmedo estuvieron ausentes de la recepción aeroportuaria. Aquella situación expuso las disputas internas de La Libertad Avanza y las dificultades para conciliar los acuerdos nacionales con la confrontación política provincial.
Al final, la escala dejó únicamente interrogantes. Javier Milei tuvo la oportunidad de pisar suelo salteño, saludar eventualmente a Gustavo Sáenz y encontrarse con algunos de sus dirigentes. Pero sin una actividad pública anunciada fuera del aeropuerto, persiste la pregunta central: ¿la Casa Rosada simplemente organizó un regreso rápido a Buenos Aires o prefirió evitar una visita que pudiera fortalecer a Gustavo Sáenz y terminar opacando aún más a Emilia Orozco?





