(SALTA).- El Gobierno de Salta apuesta al turismo deportivo como una herramienta para atraer visitantes y posicionar a la provincia como sede de grandes acontecimientos nacionales. Sin embargo, la semifinal de la Copa Argentina disputada el miércoles 28 de octubre entre Platense y Atlético Tucumán dejó una imagen incómoda para las autoridades provinciales: el cuestionamiento público al estado del campo de juego del estadio Padre Ernesto Martearena.
Tras la clasificación de Platense a la final, su arquero, Juan Pablo Cozzani, fue particularmente crítico con las condiciones de la cancha. “Este estadio no está en condiciones, la cancha muy mala, las cosas muy malas”, sostuvo el futbolista durante la conferencia de prensa posterior al encuentro. También pidió que los organizadores revisen las instalaciones antes de elegir una sede y concluyó con una frase contundente: “Salta no estuvo a la altura”.
Las declaraciones contrastaron con el entusiasmo que había mostrado la titular de la Agencia Provincial Salta Deportes, Claudia Vásquez. A través de un video publicado en redes sociales junto al influencer tucumano Eduardo “Pichoneta” López, la funcionaria exhibió una panorámica del Martearena y destacó el trabajo realizado por el organismo provincial. “Para que todos puedan disfrutar de una noche maravillosa”, expresó, mientras promocionaba el espectáculo deportivo.
La situación resulta especialmente incómoda porque la Agencia Provincial Salta Deportes había realizado en enero un relevamiento de las instalaciones con el objetivo de ejecutar mejoras durante el primer semestre del año. Aquellas tareas estaban destinadas, precisamente, a preparar el estadio para el regreso de la Copa Argentina. Los cuestionamientos posteriores al encuentro abren interrogantes sobre las obras efectivamente realizadas, las inversiones destinadas al mantenimiento y los controles previos a la competencia.
El mantenimiento del Martearena, bajo cuestionamiento
El estado del campo de juego no constituye un detalle menor cuando se pretende consolidar a Salta dentro del circuito de los grandes espectáculos deportivos. La provincia recibe delegaciones, periodistas, dirigentes e hinchas que trasladan su experiencia a otras ciudades. En ese contexto, las críticas de un protagonista de una semifinal nacional afectan la imagen que el propio Gobierno busca construir mediante sus campañas de promoción turística.
A pocos días del partido, Claudia Vásquez había destacado el impacto turístico, deportivo y cultural que generaría la llegada de la Copa Argentina. La expectativa oficial estaba puesta en el movimiento económico y en la exposición nacional de Salta. Sin embargo, la organización de estos acontecimientos también exige infraestructura adecuada, mantenimiento sostenido y condiciones deportivas acordes con la importancia de los encuentros.
El episodio deja preguntas concretas para la Agencia Provincial Salta Deportes. ¿Qué trabajos se ejecutaron en el Martearena durante 2026? ¿Cuánto dinero se destinó al mantenimiento del campo de juego? ¿Qué controles se realizaron antes de la semifinal? Las respuestas permitirían establecer si las deficiencias señaladas por el arquero de Platense responden a problemas puntuales o a una situación que requiere intervenciones más profundas.
La apuesta provincial por el turismo deportivo necesita algo más que campañas publicitarias y anuncios de grandes acontecimientos. El Martearena es uno de los principales escenarios deportivos de Salta y su conservación forma parte de las responsabilidades de quienes administran las instalaciones. La crítica de Cozzani no demuestra por sí sola un deterioro general del estadio, pero sí plantea un problema que las autoridades deberían esclarecer antes de promover nuevos encuentros de semejante magnitud.





