(SALTA) – (Por Diego Nofal).- Intendentes del interior de Salta denunciaron discriminación en los subsidios al transporte y evalúan recurrir a la Corte Suprema por el incumplimiento en el reparto de los fondos del Impuesto a los Combustibles Líquidos. Cerca de ochenta representantes del Consejo Federal de Intendentes expusieron sus críticas en la Cámara de Diputados y dejaron trascender que la vía judicial aparece como una alternativa real ante la falta de respuestas.
El gobernador Gustavo Sáenz planteó que los recursos existen pero no se distribuyen de manera equitativa y advirtió que la Nación prioriza al AMBA con miles de millones mientras el interior recibe cero. La reacción del gobierno provincial se produjo después de que la Secretaría de Transporte anunciara mayores subsidios exclusivamente para las empresas de capital y conurbano bonaerense.
La amenaza de acudir a la Corte Suprema no es un gesto menor y refleja la gravedad institucional del conflicto. Los intendentes salteños sostienen que el Impuesto a los Combustibles Líquidos tiene un destino federal que la Nación incumple sistemáticamente.
El gobierno provincial acompaña el reclamo pero no ha logrado torcer la decisión nacional ni ha ofrecido una compensación con fondos propios. La sociedad salteña observa cómo el transporte público se encarece y las frecuencias se reducen mientras las autoridades repiten discursos federalistas.
La crítica serena apunta a la falta de resultados concretos y a la reiteración de anuncios que no se traducen en soluciones para los usuarios. Salta necesita hechos y no solo declaraciones altisonantes sobre el federalismo.
La provincia tiene margen para exigir con firmeza y para diseñar un esquema de compensación local mientras se resuelve el conflicto nacional. La pelota está en la cancha de la Nación pero también en la capacidad de gestión de los funcionarios provinciales.









