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Escándalo familiar en Salta: simuló la venta de dos casas antes de morir para desheredar a uno de sus hijos

La insólita batalla judicial que sucedió en Salta tuvo como protagonistas a tres hermanos que se disputaron dos propiedades ante la muerte del padre.

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Escándalo familiar en Salta por una herencia

Un salteño, que estaba a punto de morir por problemas de salud, junto a dos de sus hijos protagonizaron una insólita maniobra fraudulenta para perjudicar a un tercer heredero. Puntualmente, simularon la venta de dos inmuebles para desheredar al tercer hermano que sería producto de una relación extramatrimonial. Sin embargo, la Justicia de Salta dio lugar al reclamo del denunciante y sentenció que las dos propiedades forman parte de un sucesorio que se debe repartir.

Todo comenzó con el fallecimiento del propietario de ambas casas, que sucedió un mes después de celebrada la polémica compraventa. “Se tuvo como sospecha que la operación fue realizada ante la gravedad de la enfermedad e inminencia de su muerte, quien padecía cáncer de pulmón”, detallaron desde el Poder Judicial de Salta. Ante esta situación, los demandados, que además eran hijos del propietario, no pudieron demostrar la solvencia para poder realizar la compra de los inmuebles.

Dos hijos sin dinero y un tercero reconocido años más tarde

En ese sentido, a lo largo de la sentencia de primera instancia, los magistrados a cargo de la causa concluyeron que existen “los indicios de la simulación”. Esto se debe a la existencia de un parentesco próximo entre las partes involucradas pero sobre todo a: “La carencia de recursos de los compradores”. Mientras tanto, la acción judicial la impulsó “un tercero ajeno a los actos que se cuestionaron”. Es decir, el tercer heredero que sería perjudicado por la maniobra.

El objetivo de este demandante era que se reconozca judicialmente la inexistencia de la compraventa y luego se declare el verdadero carácter de los contratos, es decir, una “donación inoficiosa”. “Ello, en relación a la procedencia de la acción de colación de herencia iniciada”, agrega el reporte del Poder Judicial de Salta.

De esta manera, los jueces de la Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Verónica Gómez Naar y Leonardo Aranibar rechazaron el recurso de apelación interpuesto y confirmaron la sentencia que declaraba como “simulados” los contratos de compraventa de dos inmuebles que forman parte de un sucesorio. A la hora de argumentar su fallo, los magistrados recordaron que: “El negocio simulado es aquél que tiene una apariencia contraria a la realidad, ya sea porque no existe en absoluto o porque es distinto de como aparece”.

“Este acto fue definido como un negocio jurídico que, por acuerdo de partes se celebra manifestando una declaración no verdadera para engañar a terceros, ya sea que carezca de todo contenido, o bien que esconda uno diferente al declarado. De allí surge una primera distinción entre simulación absoluta, que es un acto inexistente, y simulación relativa, que es cuando el acto es distinto de aquel que realmente se ha llevado a cabo”, agregaron en su sentencia.

Una «simulación» para perjudicar los derechos hereditarios del denunciante

En esa misma línea explicaron que “cuando es un tercero el que aduce la simulación puede acudir a toda clase de medios probatorios, ya que se trata de esclarecer un hecho oculto a cuyo alrededor habitualmente se han tomado las precauciones necesarias para desvanecer todo elemento probatorio”. Porque los dos hijos implicados en la falsa compra habían planteado una queja relacionada a la “valoración de la prueba”.

Como resultado, una vez examinada la prueba obtenida en el juicio, sumadas a las constancias del proceso sucesorio, los jueces pudieron establecer que las sospechas quedaron acreditadas “de manera completa”. Sobre el conflicto familiar explicaron que: “El valor e importancia de los bienes vendidos resultan claros en cuanto se trata de dos inmuebles que componen el haber sucesorio, lo que sugiere la intención de desheredar al hijo del difunto”. 

En los testimonios para la causa y de la declaración de los demandados, surgió que el tercer heredero no fue criado por sus padres, como sí lo fueron sus hermanos acusados de la estafa. A esta circunstancia le sumaron “el reconocimiento paterno tardío y la falta de asunción de las obligaciones maternas y paternas”.

Allí remarcaron que se realizó la venta a favor de sus hermanos demandados, en precario estado de salud del padre, y solo un mes antes de fallecer de una enfermedad terminal. “Resultan ser indicios serios que conducen a presumir sin duda la existencia de una simulación con el propósito de perjudicar los derechos hereditarios del actor”, completaron.