ESTADOS UNIDOS.- En la nueva temporada de The Ultimate Fighter (TUF), las entrenadoras Amanda Nunes y Julianna Peña intentan traspasar su experiencia en UFC. Allí, distintos competidores inexpertos -excepto uno, todos tienen menos de 10 peleas- buscan una oportunidad en la promotora. Pero uno destaca sobre los demas: es Bobby Maximus, que a sus 43 años emprende este nuevo camino.
El luchador participó por última vez de una pelea profesional en el año 2009, y esta es solo una de las curiosidades que rodean su figura. En su inesperado regreso a las filas de UFC, el competidor busca el éxito en una edad inusitada para el deporte de élite. En diálogo con MMA Fighting, el luchador explicó los motivos de su inscripción en el reality show.
«Me retiré de las peleas porque no pensaba, era el cuidador principal, y no pensé que pudiera ser un padre lo suficientemente bueno y pelear«, explicó el competidor. En esa línea, el peleador, que abandonó el deporte a sus 30 años, agregó entonces sobre la situación que lo llevó a tomar la decisión que «pensé que se merecía algo mejor como hijo».
Rob MacDonald solo participó de tres compromisos en la promotora, y en ellos obtuvo un triunfo. Pero no fueron los resultados lo que llevó al luchador a alejarse de las competencias. En sus siguientes palabras, el artista marcial oriundo de Capreol se refirió a las ocasiones en las que veía, ya retirado, eventos de UFC en la televisión.
«A lo largo de los años, cada vez que veía un evento de UFC, había una pequeña voz que decía: ‘Hombre, te jubilaste demasiado pronto. Todavía podrías hacer esto. Podrías haber sido algo. Podrías haber tenido un hijo porque eras más maduro y podrías haberlo equilibrado'», comentó el luchador. Luego, Maximus pasó a explicar por qué volvió esta vez.
«Esa voz se hizo cada vez más fuerte hasta el punto en que tuve que hacer algo al respecto y a los 43 años me estoy acercando al punto de no retorno. No podré hacer esto a los 50 años. Era como: ‘Tienes que hacer esto ahora’. Y ahora que lo he hecho, ganar o perder o empatar, no importa. Lo único que el programa me enseñó es que habría sido, lo soy, y seré 100 por ciento capaz de luchar en la UFC. Así que puso todas esas maravillas, todas esas dudas, todas esas ‘qué pasaría si…’ en la cama porque obtuve la respuesta que estaba buscando», concluyó MacDonald.