ESTADOS UNIDOS.- Las peleas de UFC tienen muchos caminos para robarse las miradas de los fanáticos, y eso ocurrió ayer con Alexander Volkov. En la contienda principal del evento, los pesos pesados contaban con una fuerte probabilidad de terminar el duelo antes de lo pactado. Y sucedió; Volkov destruyó con sus puños en el primer asalto a Jairzinho Rozenstruik.
Después de su dura derrota a principios de año contra Tom Aspinall, el competidor estadounidense sabía que tenía que demostrar su valía. En la división de peso pesado, esto ocurre de unas pocas formas. El peleador ruso consiguió una finalización temprana para hacerse con la victoria y regresar así a su país lo más rápido posible.
No fueron más de dos minutos y medio lo que necesitó el peleador nacido en Moscú. Mientras que en un principio parecía iniciar de forma tranquila el primer asalto de la noche, Volkov descargó una lluvia de disparos contra su rival que concretaron un brutal desenlace. Todo empezó con una mano derecha que dejó al brasilero tambaleando.
A partir de allí, la situación solo podía mejorar para el séptimo mejor peleador del peso pesado. Sin mucha oposición por parte de su rival, el duelo finalizó cuando el árbitro vio la seguidilla de golpes que propinaba «Drago». «Solo me siento feliz. Solo estoy esperando la próxima pelea. Estoy listo para cualquier cosa«, declaró el ruso al terminar la pelea en el minuto 2:22.
Sobre la estrategia que implementó en el enfrentamiento, Volkov declaró que «sé que no tiene una buena defensa contra la jaula, así que lo meto cerca de la jaula y voy hacia adelante para el nocaut. Una buena pelea». Además, agregó luego para cerrar sus palabras que «estoy aquí en UFC esperando peleas. Siempre estoy listo para un nuevo desafío».