CÓRDOBA.- Se produjo la primera derrota de Boca en la Liga Profesional de Fútbol en el estadio Mario Alberto Kempes contra Talleres, en el último turno del sábado. Fue 1-2 con los tantos de Michael Santos y de Francisco Pizzini -aunque algunos alegan que es de Equi Fernández en contra-. Tras ese segundo gol, llegó una expulsión infantil de Sebastián Villa.
El delantero colombiano tuvo la peor reacción posible con el resultado adverso al dejar al club con un jugador menos con poco más de media hora por delante. Intentó entrar por la izquierda al área, pero se vio trabado por dos jugadores. Uno de ellos fue Gastón Benavídez, que recibió una piña del jugador Xeneize en la nuca, más allá de que se agarró la cara.
Por esa razón, se juntaron varios jugadores en lo que vendría a ser el sector defensivo de la «T» a reclamarle a Darío Herrera la expulsión del jugador de Boca. Tras una comunicación del VAR, el árbitro creyó indicado sacarle la tarjeta roja por ese motivo, dejándolo sin un jugador de campo clave para ir en búsqueda de la remontada.
Así y todo, el Xeneize logró descontar a través de Luca Langoni, que vuelve a tener posibilidades de ser titular tras convertirse en el primer delantero en anotar un gol en el 2023. Exequiel Zeballos o Norberto Briasco podrían ser las otras posibilidades, a la espera de que la sanción por Darío Benedetto culmine la fecha próxima en la cancha de Boca.
Sebastián Villa y un antecedente poco grato
El colombiano surgido de las inferiores de Deportes Tolima sumó la segunda tarjeta roja en los últimos cinco juegos que disputó. La otra se originó en el Trofeo de Campeones 2022 contra Racing, donde comenzó a agredirse con Johan Carbonero. A pesar de los intentos, Fernando Rapallini aquel día le sacó la tarjeta roja directa a ambos cafeteros.