SALTA – Con la reciente condena de la ex intendenta de Isla de Cañas, Angelina Canchi, quien ya purga cuatro años de prisión en una celda común en Orán, Manuel Cornejo espera esta semana el veredicto que definirá si sigue por el mismo camino, o bien, sale ileso, un pronóstico que, hasta el momento, se presenta inalcanzable.
Tal vez por ello, en la última audiencia, el ex intendente decidió echar mano de su último salvavidas y se sentó frente al tribunal en busca de un fallo más emotivo que justo, para lo cual expuso un rosario de justificaciones, sin explicar en ningún momento los manejos de dinero por los que está siendo juzgado.
Cornejo, ex intendente de Campo Quijano, es juzgado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, peculado (cuatro hechos), todo en concurso real, acusación que también alcanza a Carmen Méndez, su ex secretaria de Hacienda.
Ambos ex funcionarios son juzgados del mes pasado, debate que se encuentra a cargo de la Sala VI del Tribunal de Juicio, presidido por el juez Guillermo Pereyra, quien anunció para esta semana, la etapa final del proceso, la que comenzará con la declaración de los últimos testigos.
El martes, en tanto, se avanzará con la etapa de alegatos, oportunidad en la que se espera que la fiscal penal Ana Inés Salinas Odorisio, titular de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos Complejos, ratifique los cargos contra ambos acusados, para luego exigir las penas correspondientes.
Este último punto, casualmente, es el que más expectativa genera, pues de ese pedido depende la posibilidad de que Cornejo termine tras las rejas. Para que ello no suceda, el ex intendente confió su defensa en el joven abogado Fernando Teseyra, quien, si bien es conocido como un estudioso del derecho, aún no obtuvo ningún fallo de inocencia de los ex funcionarios que asistió.
Para el miércoles, en tanto, se espera que el juez Pereyra dé a conocer finalmente su veredicto, el que se sumará a otros que ya se dictaron en contra de otros ex intendentes que llegaron a juicio por fraude, entre los que se puede mencionar a Ernesto Gonza, de San Lorenzo; Eduardo Ramón Díaz, condenado a tres años de prisión condicional por el delito de malversación de fondos pertenecientes a la Municipalidad de Angastaco, lista que se completa con la condena de Canchi, de Isla de Cañas.
La causa contra Cornejo se inició el 28 de enero de 2020, con la denuncia del actual intendente de Campo Quijano, Carlos Héctor Folloni, quien reveló que, al inicio de su gestión, evidenció un incumplimiento injustificado e intencional de la normativa vigente. Agregó que advirtió desorden y ausencia de documentación en el ejido municipal relacionada a la actividad contable.
Descargo
Con el devenir del juicio, la ronda de testigos no le fue nada favorable a Cornejo, cuya defensa tampoco pudo revertir las testimoniales, en especial la brindada por los integrantes de la Auditoría General de la Provincia, quienes confirmaron todas las falencias señaladas por las fiscalías como delitos.
En ese marco, el contador Julio Martínez Poma, de dicho organismo, se refirió a cómo se realizó el informe de relevamiento del municipio para la transición, tomando como punto de partida el segundo semestre de 2018 y todo el 2019, circunstancias en la que señaló la documentación que le había sido requerida a Cornejo y nunca fue presentada. Los otros auditores, en tanto, aportaron más precisiones y destacaron el faltante de documentación.
Ante ese panorama, Cornejo abandonó su lugar en el banco de los acusados y se sentó en el de los declarantes, desde donde ensayó su propia defensa. Entre otros aspectos, resaltó su repentina situación de salud, como problemas de presión y un infarto padecido en 2020, el que se los tribuyó al temor por el juicio que su defensa intentó dilatar en todo momento.
Sin ningún descaro, invocó a los santos patronos y se encomendó a su guía y ayuda, instancias en la que echó mano de la memoria del Padre Chifri, acaso el ícono de mayor virtud del Portal de los Andes, rememoró su incansable labor solidaria, para finalizar con la afirmación de que el cura seguramente abogaría por él. “Estaría de testigo, defendiéndome a mi estoy seguro”, aseguró.
Sobre las acusaciones en su contra, en tanto, solo las refirió como irregularidades propias de una gestión dominada por la burocracia, culpable de no tener en cuenta las necesidades de la gente, la que espera respuestas inmediatas de parte del jefe de la comuna.