(SALTA) El Ministerio de Seguridad de Salta anunció un refuerzo del área de Asuntos Internos y la implementación de controles psicológicos permanentes para la Policía de Salta. La decisión se produce a partir de irregularidades que involucraron a efectivos policiales y que encendieron las alarmas en la cúpula de la fuerza.
El ministro de Seguridad, Nicolás Avellaneda, explicó las medidas. “Se trabaja fuertemente sobre la situación que hemos tenido de efectivos policiales que no honran su uniforme y están en situaciones de hechos delictivos o situaciones ya en lo personal de violencia intrafamiliar”, señaló.
Además de reforzar Asuntos Internos —que ahora cuenta con abogados civiles que trabajan en el área—, se creó un área de coordinación de Bienestar Policial que trabaja con un equipo de psicólogos. Allí se aborda la situación de los efectivos y también se asiste a los familiares.
Avellaneda hizo hincapié en la necesidad de combatir la problemática desde el día cero, desde el momento en que los aspirantes ingresan a la escuela de cadetes. Por ese motivo se implementó un cambio de currícula en el seguimiento a los alumnos y a los cadetes que ingresan a la escuela de suboficiales. Se trata de un seguimiento permanente con estudios psicológicos.
El ministro destacó que, al portar un arma, el funcionario policial debe contar con un estado adecuado. “Tiene que estar su psiquis íntegra”, afirmó.
La medida responde a una serie de episodios que involucraron a personal policial en hechos delictivos y situaciones de violencia intrafamiliar. Esos casos generaron preocupación en el gobierno provincial y en la propia fuerza, que busca recuperar la confianza de la ciudadanía.
El refuerzo de Asuntos Internos apunta a investigar y sancionar las conductas irregulares, mientras que el área de Bienestar Policial busca prevenir situaciones de riesgo antes de que ocurran. La combinación de ambas estrategias —control y contención— es la apuesta del Ministerio de Seguridad para abordar un problema complejo que excede lo estrictamente disciplinario.
La implementación de controles psicológicos permanentes es una novedad en la fuerza y apunta a detectar tempranamente situaciones que puedan derivar en conductas de riesgo. El seguimiento se extiende desde el ingreso a la escuela de cadetes hasta la carrera profesional, con evaluaciones periódicas.