BUENOS AIRES.- Tigre y Vélez tuvieron la posibilidad de escaparse del descenso por un breve momento, pero las pocas situaciones que desperdiciaron hizo que el marcador no se mueva y finalice 0 a 0. Fue en el marco del inicio de la fecha 7 de la Copa de la Liga, popularmente conocida como la del cruzamiento de clásicos. Lo más destacado fue la dura infracción de Nicolás Garayalde.
El defensor contó con la posibilidad de quitarle el balón sin necesidad de tener una reacción brusca, pero Nicolás Reniero iba muy rápido y con destino al mano a mano con el arquero. Por esa razón, metió un planchazo criminal cuando recién iban seis minutos de partido y dejó al equipo de Sebastián Méndez con un futbolista menos en la cancha.
Esto derivó en la gravedad de tener que mantener el cero en la portería para evitar complicarse con el descenso. Afortunadamente lo logró y ahora deberá esperar el resultado de Gimnasia en el clásico contra Estudiantes para conocer si abandona la zona roja de forma definitiva. Ambos arrancaron la fecha con 36 unidades en la tabla anual.
Vélez casi lo ganó
Más allá de estar con 10 hombres casi el resto del partido, casi se da el milagro del triunfo en los minutos finales del complemento. Un contragolpe letal tuvo a Santiago Castro mano a mano con el arquero. Eso le dio la oportunidad de enfrentarlo y darle los tres puntos al equipo para colocar el 1-0. Sin embargo, el VAR apareció y observó un offside milimétrico que no subió al marcador.
Tigre continúa sin gol
El elenco de Lucas Pusineri todavía no pudo redimirse de la venta de Mateo Retegui y continúa seco de cara a la portería. Por ese motivo, hoy aún es uno de esos 13 equipos que está comprometido en la zona de descenso directo por tabla anual en la competencia. Deberá mejorar o se complicará para años posteriores su estadía en Primera.