Por Mónica Juárez
Ya lo dijo Karol-G en sus canciones dándonos el hincapié a que en el fondo el trivialismo ganó el saber popular. Para quienes no la conocen la cantante y compositora colombiana hizo suyas las palabras en letra de canción que ganó el último Grammy.
Con la siguiente estrofa, mi ex tenía razón, dijo que no iba a encontrar uno como él y encontré uno mejor. Para quienes tienen el pop en sus caderas, creo que es el momento de correr a escuchar la canción entera.
Mientras tanto para los lectores seguimos la flecha del trivialismo de, encontrar la teoría lógica de que todas las definiciones son verdaderas y que todas son contradictorias.
Y así, y solo así, entenderemos el porqué de la política actual, donde tenés el mismo frente e incluso partido la conveniente convivencia para que la política se siga sosteniendo.
La foto en campaña de Patricia Bullrich y Victoria Villarruel a los abrazos en un parque, en búsqueda de votos, lo describe. Todo sea por salvar la Patria.
Si la memoria de que todo era distinto, momentos e incluso instantes, antes cuando la actual vicepresidenta electa visitaba y marchaba para que den libertad a los represores y por su lado Patricia, recordaba su pasado montonero.
Es que en política y apañados por la frase todo sea por el bien común, los tantos se acomodan para que siga el baile. Un politólogo cordobés diría, que entre la emoción y la razón siempre gana la emoción.
Y es por eso sumado al espíritu triunfalista y el resultado electoral, hoy entre risas pero con muchas pero muchas ganas, algunos ya hablan de un peronismo liberal, es que cuando hay poder la política encuentra su música. Desentonando con una población que no la quiere aplaudir.
Ya lo dijo Julio Sosa: «Todo es igual … No hay aplaza’os. Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón. ¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!»