Quien no sea capaz de advertir que la realidad ha cambiado de modo global imponiendo modelos impensables de moda, de cultura, de economía y hasta de política, debe retirarse del mundo de esta última donde ya ni siquiera la física cuántica y los universos paralelos pueden explicar algunas cosas.
Resulta, que existe una relación entre la ficción y la realidad que a menudo está impregnada de ironía, una contradicción entre lo que se esperaría y lo que realmente ocurre. La ironía surge cuando las expectativas de los ciudadanos en su comprensión de la realidad se ven desafiadas por elementos ficticios en una historia.
Para hacer un poco de docencia sobre estas nuevas realidades si se quiere, agreguemos unas grageas sobre la existencia del llamado «Metaverso», que es un concepto que refiere un espacio virtual compartido en línea que existe más allá del mundo físico. Es un universo virtual que va más allá de la realidad física. Tal vez, de modo muy elemental podría decirse que es allí donde pueden suceder cosas imposibles de ser en la realidad física.
Pero claro, si el tiempo y el espacio ahora son posibles de dar vuelta y comprender el más allá, en Salta, en materia de política ya parecen estar manifestándose realidades imposibles de pensar que fueran ciertas como es la proclamación del pintoresco, Alfredo Olmedo, como presidente del Parlasur. Ahora, la pregunta que sigue tiene realmente un sentido cuántico: ¿Es posible que el metaverso dialéctico de Alfredo Olmedo le haya permitido subir paulatinamente tantos escalones como para llegar hasta allí?
De pronto, puede existir un lector no avisado que no haya comprendido la ironía de la última pregunta que antecede a este parágrafo y para dejarlo más claro diremos que es evidente que un personaje como Alfredo Olmedo, cuyo discurso ha sido siempre un verso reiterado (metaverso), utilizando la ficción y jugando con la realidad, ha podido vencer a la política clásica y ubicarse en un podio que ahora le permite avizorar un horizonte más que interesante.
La versión dice que la nominación de Alfredo Olmedo a la presidencia del Parlasur habría venido ordenada desde la Casa Rosada, aunque -dicen también- que capaz que habiendo reflexionado sobre a quién estaban nominando dieron marcha atrás ordenando que el elegido fuera el libertario, Patricio Villegas. Idas y vueltas del equipo de Cancillería dieron como resultado que a «río revuelto la ganancia sea del pescador».
Ese pescador fue Alfredo Olmedo que en un rapto de viveza criolla desobedeció la última orden de sus jefes y acordó con el kirchnerismo quedándose con esa importante butaca del Foro que en 2024 le corresponde a la República Argentina.
Hasta allí el juego de ajedrez diplomático, pero resulta que Alfredo Olmedo, cuyo color distintivo es el amarillo patito, en realidad supo tener varias camisetas debajo y esta vez eligió la morada de Javier Milei dando un verdadero batacazo en Salta donde además de su persona, logró posicionar a dos legisladores en la Cámara de Diputados de la Nación.
Ahora bien, la fórmula de La Libertad Avanza en Salta ganó por el 57,88% de los votos, mientras que Sergio Massa alcanzó el 42,11%, dejando en los hechos y por ahora al «Cepillo» como el político más votado por carácter transitivo. Claro está que ese escenario es hoy y con el tiempo se irá diluyendo por el desgaste del gobierno nacional y la falta de figuras realmente libertarias en Salta.
Pero de todas maneras en esa lectura «cuántica» de «quantum», podría decirse, Olmedo y reiteramos, por asociación, tendría un caudal electoral sensiblemente más importante que el mismo gobernador, Gustavo Sáenz, quien ganó su reelección por algo más de un discutible 40%.
Este posicionamiento en el candelero ahora internacional de Olmedo lo pone en la grilla de los futuros candidatos a gobernador para la campaña 2027, como de hecho se ha habla entre los que forman el cìrculo rojo del «Amarillo». En este momento y a días de haber asumido Gustavo Sáenz su segundo mandato, entre las huestes de Milei-Olmedo ya se barajan nombres y modos de pensar una campaña con ese fin.
El dato más significativo es que hay sectores del viejo peronismo y algunos dirigentes heridos por el trato saencista que degluten asados y catan buenos vinos con los referentes del olmedismo midiendo posibilidades de armar algún tipo de coalición. Incluso más, el propio Alfredo Olmedo -cuentan- ya llamó a importantes referentes del saencismo que ostentan cargos destacados para «ir conversando sobre lo que podríamos hacer juntos».
El hecho de que La Libertad Avanza no tenga referentes autóctonos en Salta sino dirigentes salidos de la turba indisciplinada de postulantes y militantes de Milei, favorece las aspiraciones de Olmedo porque le permite hacer lo que ya está haciendo, ir conformando él mismo, a discreción y con tiempo un nuevo espacio político.
Los que «saben» comentan que habría dos opciones, fortalecer su mítico partido «Ahora Patria» o directamente formar una fuerza de tono más libertario, pero siempre manteniendo lo que fue el ideal básico de su prédica política: un fuerte sesgo nacionalista, la prédica por los valores de lo que en tiempos de la Dictadura militar se llamaba el «Ser Nacional», implantar alguna forma de servicio militar, mano dura con los malvivientes, en fin, todas esas categorías que al fin de cuentas le ganaron a veinte años de adoctrinamiento kirchnerista y que ya están siendo desgajadas.
Hay que reconocer que para Alfredo Olmedo el momento es único porque enfrente sólo quedan retazos de un peronismo desteñido y decadente, la ausencia del radicalismo en su mayoría a nivel dirigencial cooptado por el saencismo y con su militancia en una diáspora casi imposible de volver a encolumnar, una izquierda que continúa balbuceando ideas perdidas, estas sì propiamente en el «metaverso», y un caudal de jóvenes y maduros que han encontrado en La Libertad Avanza un espacio de confort electoral y están dispuestos a «bancarse la que venga», porque de ese casi 60% de salteños que voto a Javier Milei, un alto, muy alto porcentaje, no votó tanto sus propuestas sino que vio la oportunidad de desembarazarse del kirchnerismo-peronismo.
Claro está que la historia recién comienza y Alfredo Olmedo es muy dado a los virajes de laucha en materia política y mientras mantenga la cordura en un Foro internacional como el Parlasur y sepa rodearse de lideres, hay que subrayarlo, verdaderos lideres en Salta, pueda ser que la ficción y la ironía se conviertan en una realidad.
Ya lo decía Cervantes: «Cosas vederes que non crederes».









