SALTA – Por Matilde Serra – El próximo problema de alto impacto social en Salta será el precio del colectivo que SAETA pretende elevar a los $ 742 por viaje. No caben mayores reflexiones a la hora de meditar sobre qué puede ocurrir con el presupuesto de un trabajador medio que tiene que realizar entre dos y cuatro viajes diarios para ir a trabajar.
Esa cantidad se duplica si ambos en un matrimonio o pareja trabajan y cuanto más traumático al presupuesto puede resultar si además hay que enviar chicos a estudiar.
Si bien se han seguido todos los pasos establecidos por la normativa, particularmente la audiencia pública, donde se puede decir lo que hay que decir, pero que es nada màs que una formalidad porque no es vinculante y la experiencia indica que literalmente se pierde el tiempo y todo lo que se argumenta finalmente a nadie le interesa.
No se puede tener un transporte al precio actual así como tampoco se puede tomar como referencia el valor de los viajes según otras provincias con mayor ingreso per cápita. Desde los $ 120 que se cobraba el boleto, a los $490 actuales y al precio requerido ahora, en menos de seis meses el precio del boleto habría subido un 700%.
Si se observa detenidamente la cuestión de los costos, a principios de año el presidente de SAETA, explicaba cómo se componía el costo del boleto, que era de 5.832.000.000, que estaban compuestos de la siguiente manera: $ 4.000.000.000, que ponía la provincia de Salta como subsidio, $ 632.000.000, que provenían de Nación como subsidio y $ 1.200.000.000, que son producto de la venta de boletos a $ 110.
Si a ese costo de 5.832.000.000 se lo ajustara por el índice de inflación al mes de abril, da como resultado un número de $ 8.837.000.000. Luego, si se recaudaban $ 1.200.000.000, con un boleto a $ 110, la pregunta es ¿Cuánto se recauda ahora con un boleto a $ 490? La respuesta es una recaudación de $ 5. 345.454.545. Y si la provincia ajustara su ingreso, en total lo que se recauda por venta de boleto, más lo que pusiera la provincia si lo ajusta por la inflación, la suma resultante sería $ 11.400.000 millones.
Si como se dijo, el costo del transporte era de $ 8.837.597.716 millones, ocurre que SAETA estaría recaudando $ 5.345.000.000 millones, por el boleto a $490, más el costo ajustado, pasa que la provincia estaría pensando en reducir la cantidad de dinero que pone como subsidio para el transporte.
En realidad, quedaría demostrado que el sistema de transporte no tiene las líneas claras, porque en la audiencia pública SAETA no mostró cuáles son sus costos reales. Esto, por un lado.
Pero lo más importante es tener presente que desde enero a la fecha, ni el combustible, ni las paritarias, ni los insumos, es decir, ninguno de los ítems que podrían justificar el incremento, aún incluso quitando lo que Nación dejaría de enviar según la nueva política del presidente, Javier Milei, es decir, nada subió un 700%.
La cuestión entonces pasaría de ser económica para convertirse en netamente política, terreno donde toda justificación para un incremento como el que se anuncia quedaría sin aval de ningún tipo, lo cual iría incluso contra la más elemental filosofía peronista que el gobierno de Salta agita cada vez que desea justificar alguna posición frente al gobierno Central.
El viejo dicho gauchesco advierte sabiamente: «Jueguen con el coya, pero no con las alforjas».-