SALTA (Por Matilde Serra) – Mientras el tiempo corre, los arreglos políticos vuelan. Todo el mundo político en Salta sabe que la “mano viene dura” y nadie se quiere quedar afuera. Están de una parte los que quieren continuar en el candelero aunque ya no tengan mecha para iluminar, y ahora se está conformando una movida de todos los que quieren ingresar. Y salta a escena para terminar de incomodar a Sáenz, Esteban Tuty Amat.
Ambos bandos dicen ser peronistas y también saencistas, pero se sabe muy bien que en realidad son todos oportunistas. Hay, sin embargo, un camino intermedio y propiciado por la vieja guardia del peronismo que mira con lastimosa nostalgia cómo el Partido Justicialista es apenas una cáscara vacía utilizada de cuando en vez para innobles propósitos personales o de grupo.
Es una obviedad que al gobernador, Gustavo Sáenz, el peronismo no le interesa, mucho menos el partido, pero justamente aquí puede llegar a radicar su Talón de Aquiles, porque el peronismo ha demostrado en casi un siglo de vigencia que es como las serpientes; se entierra, se retrae y mientras tanto va cambiando la piel y de pronto sale de nuevo a cazar. Esto mismo está ocurriendo con un movimiento solapado de dirigentes de base que quieren reivindicar los principios del peronismo y comenzar a ocupar espacios que creen son merecidos, frente a tanto “busca” que ocupa cargos sólo para cobrar.
Dos caminos y un propósito
El general Perón decía algo parecido a que “los muchachos se ponen nombres, arman grupos, pero en el fondo, todos son peronistas”. En Salta está ocurriendo algo parecido cuando ya se puede observar cómo las aguas se van separando en dos líneas donde “todos son saencistas”, pero con diferentes matices, claro.
Por un lado forman lo que en el propio Grand Bourg y en los asados de fin de semana de San Lorenzo llaman la “Banda del Electricista”, en referencia a Ricardo Villada, quien hace de ministro de Gobierno, de quien predican “se ha rodeado de lo más inoperante y mediocre” (sic). Le reclaman a Villada no ser más que una figura decorativa “que tiene un cachet muy alto para lo que hace”, y que ha conservado a “la resaca del grupo que tuvo Pablo Kosiner”. Alguno muy alterado llegó a expresar que “Kosiner jamás tuvo conducta partidaria ni peronista y nos heredó un montón de inútiles que cobran como secretarios de estado”.
Tampoco está muy claro cuál es el sector que lideraría Villada, porque no tiene ningún predicamento en los barrios y en el interior el par de veces que llegó hasta el norte, por ejemplo, no tuvo buena recepción.
Incluso más, hay quienes afirman que, en su entorno más íntimo, el propio gobernador, Sáenz, habría expresado que “Villada es una carga inútil”, palabras más, palabras menos.
La otra línea que ya se insinúa aunque en su entorno lo nieguen, la comanda, Esteban “Tuty” Amat, hoy presidente de la Cámara de Diputados y reconocido dirigente tabacalero. A diferencia de Villada que sólo puede exponer como trayectoria el haber sido el “peluche” de turno de cada poderoso y ni siquiera haber podido ganar posiciones dentro del Concejo Deliberante, el “Tuty” Amat, ostenta una trayectoria destacada entre los productores y un prestigio que le permite mantener la presidencia de la Cámara del Tabaco desde hace años, sumando ahora la presidencia del Partido Justicialista de Salta.
Otro rasgo diferencial que se observa es que mientras Villada es “ratón de escritorio”, como lo definiera un ministro par suyo, Amat es un hombre de trinchera, con campo recorrido y quien ha venido a ponerle vida al PJ de Salta. Logró eliminar a la Comisión de Acción Política (CAP), que durante su vigencia no tuvo acción ni mucho menos hizo política, y sólo sirvió para acomodar piezas de tablero político nada más. Ahora, bajo la presidencia de Esteban“Tuty” Amat, el Partido Justicialista ha comenzado a tomar otra vez color peronista.
Junto al vicepresidente del PJ, el “fitness” Gastón Galíndez, el “Tuty” -como se lo conoce popularmente-, ha comenzado a recorrer cada pueblo de la provincia de Salta recuperando y reconociendo a los dirigentes locales que habían sido olvidados durante años. En esas reuniones con la masa crítica del PJ, se escuchan voces muy fuertes que reclaman apertura, participación y cambio de figuras. Un mensaje que parece que no llega a Grand Bourg.
En suma, si bien estas dos facciones parten del mismo tronco saencista, Villada representa el ala más burocrática del saencismo porque “no tienen pavimento”, dice alguien. Mientras tanto, la facción encabezada por Esteban Amat, es visceralmente peronista y justicialista y está haciendo mover al partido, no sólo con estas visitas al interior sino con la novedad de la puesta en marcha en agosto de la Escuela de Formación Cultural y Liderazgo Político.
Por último, un dato de bastante peso político es el que surge de una declaración atribuida a Ricardo Villada sobre su apoyo a Gustavo Sáenz, que habría respondido “Por ahora…, aquí estamos”, que contrasta con el firme encolumnamiento de un Esteban Amat que habría declarado “Cualquier espacio que armen y que me inviten, sepan que siempre voy a trabajar para Gustavo Sáenz”. Más claro, “hechale agua”, diría el criollo.
Las PASO y el modo de votar
Cuando termine el letargo impuesto por las vacaciones de invierno y los legisladores sacudan la modorra -un poco más de lo habitual-, se comenta que una de las primeras acciones sería votar la ley que elimine las primarias. Con vistas a las elecciones del año entrante, trascendió que es voluntad del gobernador, Sáenz, formar un solo frente donde apliquen todas las opciones y espacios que se configuren en este tiempo. Trataría, Sáenz, sí, de “meter mano” con algunos candidatos en el armado de La Libertad Avanza, tal como hizo en la elección pasado donde puso fichas en todos los espacios de lo que fue Juntos por el Cambio. Claro, la pregunta es si los de LLA, lo dejarán.
La puja más enconada que se viene es la referente a la continuidad del voto electrónico versus la boleta única de papel. En este caso la apuesta no es menor porque de lo que se determine puede significar la continuidad o el fin de un sistema. En ese fin de sistema estaría incluido el proyecto de Gustavo Sáenz de pretender otro periodo de gobierno más.
Proyectos y Definiciones: Boleta Única vs. Voto Electrónico
Para muchos de la definición que tenga este debate dependerá la continuidad o no del saencismo en el poder. La cuestión es sencilla, mientras se utilizó el voto electrónico siempre los candidatos oficialistas ganaron, con más o menos porcentaje. Pero cuando se utilizó la boleta única de papel los resultados rondaron la paliza.
La prueba fue palmaria el año pasado cuando se eligió presidente de la Nación. En Salta, tradicional baluarte peronista, La Libertad Avanza logró uno de los más altos porcentajes del país, relegando a los candidatos del kirchnerismo-saencismo. Esa elección tiene incluso otra lectura que refleja que en Salta no ganó Milei, sino que perdió Sáenz.
El razonamiento es simple, siendo gobernador, la suma del poder, el manejo de la caja y de los medios de comunicación, siendo amigo personal del candidato a presidente, Sergio Massa, entonces ¿Cómo se entiende semejante derrota? Por eso, en Salta, no ganó Milei sino que perdió el gobernador y su equipo.
Ahora, según se pudo saber, el presidente Milei estaría empeñado en que Salta deje de utilizar el voto electrónico y así habría ordenado trabajar para levantarlo. Los diputados, Guillermo Durán Cornejo, José Gauffín y Juan Esteban Romero, son los impulsores del proyecto de ley para eliminar el voto electrónico y están promoviendo proyectos para la implementación de la boleta única de papel, mientras el oficialismo -lógicamente- se inclina hacia la defensa del voto electrónico. El tema será crucial en las próximas semanas, ya que las decisiones tomadas definirán la estructura y transparencia del próximo proceso electoral en Salta.
A esta altura el panorama es complejo y se complicará todavía más cuando las estructuras que se están formando dentro del mismo saencismo comiencen a luchar por ganar los espacios. Existe, no obstante, una suerte de tercera posición, por así llamarlo, que sería un frente interno que jugaría a favor de Sáenz, pero capitalizando a personajes no muy conocidos en la política, incluso de fuera de la actividad política. Estos tendrían buenas posibilidades porque se trataría de un entretejido de caras nuevas.
Como dijo un alto dirigente y funcionario cercano al gobernador: “Gustavo tiene que comprender que, si no cambia el esquema, nos arrasan”. ¿Será?