SALTA (Redacción) – Si hay un sector de la sociedad que viene pagando el ajuste esos son los jubilados. Por eso los senadores nacionales unieron fuerzas para lograr actualizar los haberes. Sin embargo, el presidente Javier Milei anunció el veto del mismo lo cual generó muchísimo malestar. Ante esto, Sergio Leavy repudió dicha postura y la subsiguiente represión policial.
Es que ayer se llevó a cabo una movilización en Plaza de Congreso para rechazar el veto previamente mencionado. Diferentes efectivos policiales fueron enviados a dispersar dicha movilización y terminó todo con empujones y con gas pimienta. Además, hubo gases lacrimógenos para evitar que se extienda la movilización. Todo esto para Leavy es totalmente repudiable.
Con la convocatoria de la Unión de Trabajadores Jubilados en Lucha (UTJL) se movilizó este miércoles a las 17 horas. Si bien el punto de encuentro era Plaza Congreso, el lugar de arribo era Plaza de Mayo. El motivo era rechazar el veto presidencial de la reforma jubilatoria que se aprobó en el Senado. En ese momento, Leavy había votado a favor.
“Esto es una vergüenza. Nosotros somos trabajadores, toda la vida hemos trabajado. Ahora este ladrón de Presidente dice que el país se va a fundir porque nos da un miserable aumento de $20.000. ¿Quién puede creer esa barbaridad? ¿Quién puede vivir con $10.000 por día, si tenemos que comer y comprarnos remedios?”, recrimina a uno de los jubilados allí presentes.
El senador Leavy enojado con el Gobierno
Por el simple veto presidencial y otras medidas que se han tomado en este último tiempo es que el senador Leavy muestra su rechazo una y otra vez. “Además de reprimirlos, el Gobierno de Milei dejó a millones de afiliados de PAMI sin cobertura del 100% de medicamentos.”, recrimina el legislador nacional por Salta.
Es decir que “ahora los abuelos pueden llegar a gastar $100 mil más por mes en remedios. La perversidad de este Gobierno no tiene límites”, lamentó el político peronista. Retomando la vieja retórica de campaña presidencial de Javier Milei, el Oso Leavy terminó llegando a la conclusión de que “La casta eran nuestros viejos”.
