SALTA (Redacción) – El cierre de la Administración Federal de Impuestos (AFIP) es simplemente un parche ya que las funciones que tenía dicho organismo siguen existiendo pero bajo un nuevo nombre. Sin embargo, muchos ponen el ojo en los beneficios que se le otorgará a los grupos económicos. En este sentido, Sergio Leavy reflexionó sobre esta medida y también lamentó la privatización del Belgrano Cargas.
Desde la Administración Nacional se reveló supuestas irregularidades y beneficios onerosos de los funcionarios de la AFIP. Con el objetivo de recortar los gastos, el presidente decidió su cierre. «Debe estar buena para la tribuna porque seguramente se saca a los inspectores y los evasores de impuestos van a estar contentos», advirtió Leavy al respecto.
Al mismo tiempo, el senador nacional justificó los sueldos abultados que cobraban los funcionarios de la AFIP. La razón es obvia, planteó Leavy y lo asoció con las funciones que cumplen en general. Comparó las funciones del órgano impositivo con el de los magistrados judiciales.
«Es como un juez que no debe tener problemas económicos para que no venga otro y le pegue más para que cambie el veredicto. Si en AFIP cobran eso es porque es un porcentaje de lo que se recauda y tienen que tener un incentivo«, explicó Leavy al respecto. Además, añadió que «no es perder tres mil puestos de trabajo, sino que se trata de sacar inspectores que controlan al gerente de Argentina».
El impacto de una privatización
Hace poco más de 10 años se había logrado estatizar los ferrocarriles argentinos. Pero como marca la historia de nuestro país, la ausencia de políticas de Estado ponen frenos a dichos avances. Ahora el Gobierno también avanzó con la privatización del Belgrano Cargas y el senador expresó su preocupación por esta situación particular.
«Es una medida grave. Según el vocero presidencial, se pierden 142 millones de dólares por lo que van a sacar los ramales que no funcionan y van a dejar solamente los ferrocarriles de Rosario y los que van a puerto», planteó Leavy. Por último, concluyó aclarando que «Milei está cumpliendo con lo que prometió. Es un topo que se metió al Estado a destruirlo todo».
