Si bien, las obras en el Interior provincial son imperiosas e importantes, en Capital, la situación no es color de rosas. Mediante la resolución del Boletín Oficial N°21.841, la Secretaría de Obras Públicas resolvió terminar los desagües cloacales en los sectores 1 y 2 de Brealito y Seclantás, en la localidad de Molinos, con una inversión de casi 260 millones de pesos. Eso por un lado, pero en Salta para hacer frente a la contaminación del río Arenales, solo son tratados adecuadamente el 60% de los efluentes cloacales.
Las obras tendrán un presupuesto neto de $258.499.216,94 (IVA incluido) y contempla un plazo de ejecución de 90 días de corrido. Dicha modalidad de contratación será a «ajuste alzado», es decir, con un precio fijo acordado para toda la obra, basado en los valores de julio de 2024. El dinero destinado, se desembolsará una parte para este 2024, unos $68.760.838,02, y la otra parte será asignada al presupuesto de 2025, conforme lo permite la normativa vigente en la provincia.
La noticia es positiva, pero contrasta con lo que sucede en Salta, por la poca prioridad que se le debería dar a las obras cloacales que dependen de Aguas del Norte. Es por ello que no puede ignorarse la situación crítica del Arenales, ya que la contaminación de este río afecta no solo al ambiente, sino también a la salud de quienes viven en la capital y sus alrededores, ampliando un problema de alcance regional.
En 2017, se intimó a Aguas del Norte y a las autoridades provinciales y municipales para que realicen planes de manejo, monitoreo y emergencia para el río Arenales, pero las medidas continúan siendo insuficientes. Los ambientalistas exigen inversiones urgentes en la infraestructura de saneamiento para garantizar que el agua que llega al río cumpla con los estándares de tratamiento.
Recién, las obras para septiembre de 2026 se ampliará la Planta Depuradora Sur que tiene a sus obras recién en un 39% terminadas, aunque la contaminación todavía afecta la vida silvestre, y para los locales de la zona, que riegan sus cultivos, quizá su única fuente de alimento, con el agua contaminada.
Es por ello que Salta necesitará de un plan integral que contemple tanto el desarrollo del Interior como la urgente recuperación de su principal curso de agua en el centro de la Provincia. La sostenibilidad ambiental y la equidad territorial deben ser pilares para garantizar un futuro saludable para todos los salteños.