El miércoles, una situación de extrema violencia sacudió a la provincia de Salta, y es que miembros de las fuerzas de seguridad nacional tuvieron una trifulca contra personas que aparentemente pertenecen a bandas delictivas, en donde hubo un muerto, luego reconocido como Fernando Martín Gómez, y varios heridos por las piedras y los disparos que acontecieron esa madrugada.
El hombre era padre de tres niños, y aparentemente una bala perdida lo alcanzó terminando así en su muerte, en el puesto 28 un control de Gendarmería Nacional ubicado al norte de San Ramón de la Nueva Orán. El abogado de la familia de Gómez, Pablo Cardozo Cisneros, indicó que posiblemente el armamento con el que se produjeron los disparos habría sido robado a Gendarmería.
Es por eso, que más adelante se espera lo que dictaminará la autopsia y a que conclusión llegarán los peritos. Según el letrado, el fallecido tenía dos heridas de plomo, una que ingresó por el tórax del lado derecho y otra en la pierna. “Lo que se tiene que hacer ahora son pericias y por eso estoy pidiendo una batería de pruebas, que se secuestren y periten todas las armas de fuego que tenía el personal que actuó esa noche», afirmó.
Por otro lado, según la familia Gómez y otros testigos que presenciaron la pelea, los gendarmes que estaban vigilando sus puestos se los vio un poco «sacados», es decir fuera de sí. Así que más adelante, el jurista pedirá a la fiscalía un examen que conlleve un estudio toxicológico. Se supone que esto comenzará a diagnosticarse después de Navidad.
Cardozo Cisneros explicó que en realidad el hombre y otros bagayeros solo estaban pasando hoja de coca y cigarrillos, y como estaba con peso extra, los dejaron en la intemperie para volver a buscar estos bienes. Luego, al regresar, se encontraron con la reprimenda de los efectivos. Luego se sumó más gente a la pelea, y de ahí a altas horas de la noche, el caos fue total.