SALTA – Los escándalos son moneda común dentro de la gestión municipal de Soledad Cabrera en Hipólito Yrigoyen. Mientras 70 familias reclaman que no tienen un techo para vivir, la intendenta realizó un costoso corso para festejar su cumpleaños, dejando en claro sus prioridades.
Las familias de Hipólito Yrigoyen marcharon para reclamar tierras para poder construir viviendas. La respuesta de la municipalidad fue una importante represión en la que se dispararon balas de goma contra mujeres y niños. Ante la crisis habitacional, la intendenta responde con represión y gastos desmedidos.
Muchas personas terminaron heridas por el ataque de la policía y tanto Soledad Cabrera como sus funcionarios, decidieron ignorar lo sucedido. La intendenta no brinda respuestas al reclamo de la gente en una de la zonas más pobres de la provincia, e incluso no tuvieron ni la más mínima consideración en brindarle atención a las personas heridas por los más de 200 efectivos que resguardaban el festejo de Cabrera.
Pese a la falta de viviendas que sufre la gente de Hipólito Yrigoyen y lejos de brindar una solución, Soledad Cabrera organizó un costoso corso que contó con la presencia de artistas y cantantes para celebrar su cumpleaños. Incluso la municipalidad dejó de atender a los vecinos por motivo del festejo.
Los escándalos de Soledad Cabrera a cargo de Hipólito Yrigoyen
Los vecinos de Hipólito Yrigoyen tienen que convivir con la desidia y falta de sensibilidad que demostró Soledad Cabrera desde el inicio de su gestión. En noviembre del año pasado, la intendenta realizó un viaje a Estados Unidos sin notificarle a los concejales. Esto levantó grandes sospechas sobre si utilizó fondos públicos para costear su pretensioso viaje que no tenía ningún motivo relacionado con sus funciones.
Las prioridades en Hipólito Yrigoyen son muy claras. Realizar costosos corsos para celebrar el cumpleaños de la intendenta y permitirle viajes con fondos dudosos a Estados Unidos. Una vida de bastantes lujos para una funcionaria de un pequeño pueblo del norte. Mientras tanto, la gente sigue sufriendo la falta de viviendas y la municipalidad sigue ignorando los reclamos de los vecinos.