SALTA – Miles de fieles religiosos se encuentran preocupados por el mal estado de las instalaciones de la Catedral de Salta. La política económica de obra pública cero del Gobierno nacional, produjo que las iglesias se vieran obligadas a realizar refacciones sin financiamiento estatal.
Por ahora las refacciones se están realizando por medio de los aportes del Arzobispado de Salta y el Gobierno provincial. Sin embargo, la estructura edilicia de la Catedral de Salta se ve cada vez más deteriorada. Las principales obras que no se pueden realizar debido a la falta de financiamiento, corresponden a la restauración de la fachada y del campanario.
El vocero de la Catedral, Diego Aguirre, mencionó en una entrevista con Aries que «se solicitó la obra hace años, pero conocemos la situación económica y el famoso lema de que no hay plata». El sacerdote afirmó que la estructura no corre el riesgo de derrumbes pero que las obras de restauración son sumamente necesarias para mantener el santuario.
Hay que resaltar que la Catedral de Salta es un patrimonio histórico y es uno de los santuarios religiosos más importantes del norte argentino. Año a año recibe a miles de fieles que se acercan a visitar la iglesia, especialmente para la celebración de la Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, una de las festividades religiosas más importantes del país.
Recientes incidentes con la estructura de la Catedral de Salta
Hace un tiempo se cayó parte de la mampostería de la Catedral de Salta perteneciente a la cornisa interior del templo. En esa ocasión, también se reclamó por la falta de mantenimiento del santuario. También se viene reclamando por la falta de iluminación que deja a la iglesia a oscuras. “No hemos conseguido los fondos para iluminar la Catedral como corresponde”, alertó Aguirre.
Sin dudas esto es una nueva muestra del abandono estatal que lleva a cabo el gobierno de Javier Milei, en el que templos históricos y sitios turísticos fundamentales, se ven en pésimas condiciones y sin la sospecha de restauraciones próximas.