SALTA – Desde hace un buen tiempo, se viene alertando sobre el hacinamiento en las cárceles de Salta, por lo que Gaspar Solá manifestó su preocupación. El ministro de Seguridad y Justicia afirmó que el Gobierno provincial se encuentra trabajando para encontrar una solución.
Debido al hacinamiento que se produce en las cárceles salteñas, se observó una constante sobrepoblación en comisarías, así como también a presos que se turnan para dormir debido a las celdas excedidas. “Estamos pensando en infraestructura mínima y en la modernización de los trámites judiciales para agilizar los procesos de los detenidos”, mencionó Gaspar Solá en Aries.
Hace unas semanas, Rodrigo Solá, del Comité de Prevención de la Tortura, ya había alertado sobre la sobrepoblación carcelaria. En esa ocasión, había mencionado que “Hace dos años venimos trabajando en esta situación pero se llegó a un punto donde, entendemos, es tan dramática la situación en comisarías que tiene que ver con la situación de las cárceles, al estar colapsado el sistema penitenciario y las alcaidías”
Es por ello que esto se convierte en un problema complejo y existe desde hace varios años. Es normal ver en dependencias de Orán, Rosario de la Frontera y Metán, que los presos duerman en pisos sin techo, turnándose, debido a la gran cantidad de reos presentes. Estas comisarías no cuentan con servicio de alimentación, por lo que los policías y familiares se encargan de darles de comer a los presos.
Gaspar Solá mencionó las medidas que busca tomar el Gobierno provincial
Gaspar Solá resaltó que el Gobierno está buscando la forma de solucionar los problemas de hacinamiento por medio de la modernización. “Vamos a centralizar las operaciones en un Centro de Coordinación Operativa y crear una Unidad de Análisis Criminal para brindar información precisa a los investigadores y fiscales”, detalló el ministro.
La falta de infraestructura, deja en desnudo la fragilidad que se vive desde hace años en el sistema carcelario. Sin embargo, ningún gobierno avanzó para enfrentar esta problemática. Esto hace que cada vez sea más difícil pensar en una reinserción social para quienes se encuentran privados de la libertad.