SALTA – Lo que podría haber quedado en un simple intercambio de opiniones entre dos legisladoras, de bandos opuestos, escaló a niveles poco éticos y lamentables, especialmente para dos mujeres. Laura Cartuccia y Griselda Galleguillos se subieron a un ring creado por ellas mismas en donde las cuestiones políticas quedaron lejos, muy lejos del interés de los salteños.
Cuando la libertaria saencista acusó a sus pares de ser unos parásitos y vagos, fue Cartuccia quien logró crear una comisión para que investigue a Galleguillos. En el recinto se cruzaron las dos, pero con cuestiones personales. En un momento de su alocución, Galleguillos había tratado de “doña” a Cartuccia, haciendo referencia a su edad.
Esto molestó a la legisladora oficialista y le contestó que tiene sólo 7 años más que ella (47 y 40, respectivamente). Lejos de ponerle fin a la discusión de vedettes, Griselda Galleguillos habló con el Murishow y le echó más combustible a una pelea que parece más una temporada de revista, que un intercambio de idea de dos diputadas provinciales.
Griselda Galleguillos y una lamentable comparación
“Tal vez no tenemos demasiada diferencia de edad, pero las operaciones que tiene se las dan con el pueblo. Porque de ella no creo, porque es disputada, todas las operaciones que se hizo”, dijo Griselda Galleguillos. Luego prosiguió: “Se hizo las lolas, se operó la boca, se hizo toda una pura cuestión para mejorar su imagen, que no sé qué tanto habrá mejorado”.
“Porque yo creo que uno tiene que mejorar la imagen no externamente, sino interiormente. Tiene que trabajar más en su interior, en el aspecto físico, y mucho menos con guita de pueblo”, cerró, siempre polémica, Galleguillos.
Esto deja a las claras la pobreza legislativa que reside en Salta. Una Cámara de Diputados que tiene una exagerada mayoría, pero que no la aprovecha más que para prenderse en discusiones de este tipo. Por el lado de la oposición, lejos de plantear alternativas que mejoren la vida de los salteños, se busca dañar a nivel personal a todo aquel que no comulgue con sus ideas.
En el medio de ese sinsentido, los salteños exigen profesionalismo. Algo que hasta ahora, no se ve. En una provincia que está a semanas de las elecciones, la Cámara de Diputados de la provincia, no muestra lo mejor de sí. No lo muestra, no porque no quiere, sino porque no tiene nada bueno para mostrar.