SALTA – El escenario político en Cafayate se ha vuelto cada vez más tenso tras las recientes declaraciones del senador reelecto Sergio Saldaño, quien lanzó duras críticas contra el diputado Patricio Peñalba. Esto generó un clima de confrontación que pone en evidencia las fracturas internas dentro de la dirigencia local.
Durante su discurso de agradecimiento por la reelección, Saldaño no escatimó palabras al referirse al otro representante. “Le voy a pisar los talones para que haga las cosas bien”, afirmó Saldaño en un mensaje directo y desafiante que rápidamente se volvió tema de conversación en los círculos políticos y sociales de Cafayate.
La frase, lejos de ser una expresión simbólica, fue interpretada por muchos como una advertencia pública que expone una rivalidad latente entre dos figuras claves del ámbito legislativo local.
La respuesta de Peñalba no tardó en llegar. Este lunes, el diputado expresó: “Es una falta de respeto no valorar el trabajo del otro”. Con estas palabras, el representante de Cafayate busca bajar el tono de la confrontación, pero también marca su postura frente al ataque del senador.
Este tipo de cruces no solo reflejan tensiones internas dentro del espacio político al que ambos pertenecen, sino que también ponen en entredicho la posibilidad de una labor conjunta en beneficio de la comunidad. Las disputas públicas, lejos de fortalecer la democracia tensionan la confianza ciudadana y profundizan la sensación de distanciamiento entre dirigentes y vecinos.
El futuro político de Cafayate dependerá en buena medida de la madurez de sus representantes para superar los enfrentamientos personales y enfocarse en las necesidades urgentes del departamento. Las advertencias y los reproches cruzados pueden ser efectivos para marcar diferencias, pero poco aportan a una construcción política seria y comprometida.