SALTA – “Veni para Orán que te esperamos con ansias”, “sino se llevamos tu vida, se
llevamos de un gendarme”, “mataste un pasador”. Por estos mensajes, un
joven chapista enfrenta una causa por amenazas. Tres chats enviados por Messenger desde una cuenta falsa a la de la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, fueron suficientes para abrir una causa penal por el delito de amenazas contra un joven chapista de Orán, quien, al ser imputado, reconoció los mensajes y aclaro que se retractó, los borró y pidió disculpas.
Ello, sin embargo, no evitó una investigación penal iniciada principalmente
por el juez federal Daniel Rafecas, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal
y Correccional Federal N°3 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien
luego se declaró incompetente al descubrirse que el autor de los mensajes los
envío desde Orán.
Oficialmente se informó que los mensajes ingresaron al buzón de Messenger
de la ministra el 19 de diciembre a las 8.30. Fueron tres chats enviados por
“Jesús Robles”, según el perfil de la cuenta emisora, la que contaba con una
foto personal.
En el primero, el tal Robles le reclamó a la ministra su presunta responsabilidad por la muerte de un trabajador de frontera: Fernando Gómez, caso por el cual hay cinco gendarmes imputados por homicidio. “vieja mataste un pasador no es ningún narco… vení para aki no vemos la hora de que vengas a dar la cara”.
Hasta allí, el mensaje denotaba un fuerte sesgo de reclamos o protesta, lo
que paso a segundo plano, cuando el imputado, identificado luego como
Clemente Rojas, incurre en una expresión amenazante al sostener que la
“acribillarían “a piedradas”, para finalmente ir más a fondo al agregar que
usarían un arma blanca.
Luego volvió a insistir en que la funcionaria viaje al norte de Salta. “Vení para
Orán que te esperamos con ansias”, para finalmente reiterar una expresión
intimidatoria: “si no se llevamos tu vida se llevamos de u gendarme”.
Ciberpatrullaje y la visita de Patricia Bulrich
Para desentrañar el mensaje y, en especial dar con el remitente, el juez
Rafecas convocó al personal de la División de Delitos Constitucionales,
dependiente de la Policía Federal, cuyos sabuesos, ahora expertos en el
“ciberpatrullaje”, descubrieron que la cuenta tenía actividad con otro
contacto, cuya foto de perfil era la misma de Robles.
Al ahondar las pesquisas sobre esta otra cuenta, es que se llegó a Rojas, quien
resultó ser un vecino de Orán, trabajador en un taller de chapa y pintura, de esa ciudad. Esto motivo que Rafecas se excusara de seguir con la causa, la
que fue derivada a la justicia federal de Orán.
Realizado el pase, el caso quedó en manos del fiscal federal Marcos Romero,
quien el 23 de junio pasado, citó a Rojas a una audiencia de formalización de
la investigación penal por el delito de amenazas, lo que se hizo ante el juez
federal de Garantías de Orán, Gustavo Montoya.
La fiscalía, entre otros detalles, sostuvo que de la explotación en las redes se
advirtió una publicación cargada el 23 de diciembre del 2024 en la que se
opina respecto al escrache realizado en contra de la “Casa de Salta” en
Buenos Aires por la muerte de Gómez en un incidente con personal de
Gendarmería Nacional, en Aguas Blancas, ocurrido el 18 de ese mes, un día
antes de la amenaza.
Sobre este caso, el 1 de abril pasado, la fiscalía formalizó una investigación
penal seguida contra cinco gendarmes del Escuadrón 20 de Orán por el delito
de homicidio en riña agravado por el uso de arma, fecha desde la cual Patricia Bullrich ya no volvió por Salta.