SALTA – La Policía de Salta reforzó la seguridad interna tras el escándalo por la droga reemplazada por plastilina, luego de su secuestro en un operativo realizado en Orán. Hasta el momento, el fiscal federal Marcos César Romero investiga la desaparición de 3 kilos de cocaína que dejó a 11 agentes de la la fuerza provincial bajo investigación.
Por Aries, el subdirector de Drogas Peligrosas de la Policía, Julio Hoyos, aclaró que, a diferencia del caso donde se descubrió que parte de la droga había sido reemplazada por plastilina, en esta ocasión la sustancia es resguardada con suma seguridad. Ahora, según él representa un golpe importante al narcotráfico en la frontera.
Hoyos destacó que la problemática del narcotráfico en la frontera es un desafío complejo que requiere un abordaje multidisciplinario y coordinado entre diversas fuerzas de seguridad, tanto provinciales como federales. En este sentido, destacó al Plan Güemes, que facilita la presencia constante de efectivos en puntos clave como las rutas 34 y 50, y los ingresos a la ciudad, donde se realizan controles rigurosos para detectar y frenar el tráfico ilegal.
Estado de la investigación
Los oficiales de la Policía de Salta pensaban engañar los controles y esperaban que todo rastro del ilícito se borrara con la incineración a la que estaban destinados los paquetes con el polvo blanco. Pero el plan falló frente al horno gracias a la atención de una perito de Gendarmería Nacional.
Ante este contexto, se sabe que en el mercado ilegal, en esa zona de Argentina, cada kilo de cocaína se paga 2000 dólares. En el centro del país, los narcos ofrecen entre 3500 y USD 4000.