Salta.- (Por Diego Nofal) La noticia sacudió el escenario político salteño anoche cerca de las ocho. Juan Manuel Urtubey, el exgobernador, anunció su regreso a la actividad electoral. Lo hizo bajo la bandera del Partido Justicialista, un movimiento que parecía haber dejado atrás para siempre. Este retorno marca un giro espectacular en su trayectoria y desafía todas las predicciones recientes. La pregunta que resonaba en los pasillos políticos encontró una respuesta inesperada. ¿Qué partido contendría a un peronista considerado renegado por muchos años. La respuesta fue contundente, el PJ salteño abrió sus puertas nuevamente.
Corría el año 2019 cuando Urtubey decidió desafiar a todo el peronismo nacional. En lugar de acompañar la fórmula Fernández-Fernández, optó por ser candidato a vicepresidente de Roberto Lavagna. Ese día, su relación con el Partido Justicialista sufrió una fractura profunda. Muchos vieron aquella decisión como un quiebre definitivo, imposible de reparar. El alejamiento parecía marcar el final de una era dentro del peronismo local. La ruptura fue sonada y cargada de implicancias para su futuro político.
En aquel momento crucial, Urtubey criticaba con argumentos el manejo del peronismo. Señalaba que el movimiento tenía como única cabeza visible a Cristina Kirchner. Apuntaba que ella, más de una vez, había demostrado no ser una gran estratega política. De hecho, aquella fórmula que lideró Alberto Fernández resultó ser un fracaso estrepitoso. Ese fracaso terminó por allanar el camino al actual presidente, Javier Milei. Estas críticas, sin embargo, parecían ser solo un capítulo cerrado de la historia reciente.
Pero todo lo anterior se vuelve anecdótico frente al hecho concreto de hoy. Lo real, lo tangible, es que aquel quiebre aparentemente definitivo se ha suturado. Cuando Juan Manuel Urtubey inició su actual campaña para senador nacional, la incógnita era enorme. Nadie imaginaba una vuelta al redil justicialista después de tantos años de distancia. El anuncio de anoche dejó a propios y extraños literalmente atónitos. El ex mandatario salteño logró articular un enorme frente peronista. Este frente incluye, de manera central, el sello oficial del Partido Justicialista de Salta.
La sorpresa fue generalizada, nadie daba crédito a lo que estaba escuchando. El hijo pródigo del peronismo salteño regresaba a casa de la manera más impensada. No solo regresa, sino que lo hace con una misión política de alto voltaje. Asume la tarea complicadísima de enfrentar al partido gobernante en las elecciones de octubre. Esto implica desafiar al actual gobierno nacional y sus aliados locales. Será el tiempo, y los votos, los que dirán cómo le irá en esta nueva etapa.

Esta nueva etapa política lo saca de un retiro que ya cumplía seis años, rozando los siete. Un período prolongado de baja exposición directa en la primera línea de fuego. Su reaparición bajo el ala del PJ genera expectativas pero también enormes interrogantes. El Partido Justicialista no tiene una base electoral fácil de movilizar en la actualidad. Su actuación en las elecciones de junio pasado fue bastante modesta, casi testimonial. Esto refleja la compleja situación interna y la competencia feroz que enfrenta.
La tarea de Urtubey se complica aún más por otro factor clave local. Tal como lo indica la columna de María Florencia Gómez publicada hoy en este diario. El gobernador actual, Gustavo Sáenz, llevará su propia lista a las elecciones legislativas. Sáenz, también peronista aunque distanciado del PJ tradicional, conserva poder territorial. Su presencia seguramente arrastrará una porción significativa de votos peronistas. Esto dejaría al nuevo frente justicialista liderado por Urtubey en una situación bastante incómoda. La fragmentación del voto peronista podría beneficiar a otras fuerzas políticas.
Todo lo que se diga ahora sobre las chances de Urtubey es pura especulación. El panorama es complejo, lleno de variables difíciles de predecir con certeza. La competencia interna dentro del mismo espacio político será dura. Sin embargo, hay un hecho incontrovertible que domina la escena política salteña hoy. Juan Manuel Urtubey, contra todo pronóstico y contra viento y marea, volvió al PJ. Este regreso redefine el tablero político provincial de cara a octubre. El desafío está lanzado, la pulseada electoral acaba de ganar un protagonista inesperado. El tiempo dirá si esta apuesta fue un acierto táctico o un salto al vacío.
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