SALTA – La llegada de los peregrinos a Salta es, sin dudas, uno de los momentos más movilizantes del año. Miles de fieles recorren kilómetros a pie para cumplir con sus promesas. Y renovar la devoción al Señor y la Virgen del Milagro en Salta. Pero mientras la fe avanza a paso firme, el oportunismo político parece siempre estar agazapado, listo para colarse en la procesión. Esto fue lo que motivó al padre Oscar Ossola a hacer un llamado a la cúpula política.
Ossola habló con Aries sobre cómo los políticos esperan esta celebración y la llegada de los peregrinos para opacar el esfuerzo y sacrificio de los demás. Lo describió con una claridad que incomoda. Primero destacó lo verdaderamente esencial: “Hay un ejército de gente que desde hace meses se viene preparando, gastando sus recursos en comida, bebida, alojamiento y, sobre todo, su tiempo”.
Según el sacerdote, este compromiso refleja valores de solidaridad, cercanía y encuentro que deberían imitarse todo el año y no durante unas horas en un día específico. Aunque pedirle eso a la política parece casi un milagro en sí mismo.
Oscar Ossola no se guardó nada: “A los políticos, no se cuelguen de los peregrinos. Hemos visto ejemplos vergonzosos de dirigentes que se ponen una pechera a cinco cuadras de la plaza y saltan como si hubieran caminado 200 km”. La descripción resulta tan precisa como brutal. Una foto de dirigentes sudando la camiseta por la foto.
Para el sacerdote salteño, la vida pública es reflejo de la privada. Y, para que no quedaran dudas, citó al Papa León: “No se puede decir, ‘yo en mi vida privada soy un desastre, pero en la función pública soy impecable’”.
Los peregrinos siguen llegando para la Fiesta del Milagro en Salta
Mientras tanto, los peregrinos siguen llegando. Con los pies ampollados, con lágrimas, con fe. No necesitan flashes, ni discursos, ni marketing. Su esfuerzo es silencioso pero real. Lo de los dirigentes que buscan protagonismo en la procesión, no es fe. Es puro teatro, de ese que ni siquiera merece aplausos.