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Salta

Emilia Orozco, Oriana Névora y Agustina Álvarez: péguenle a las pibas

En Salta, parece existir un manual no escrito para las mujeres que se animan a participar.

Orozco

SALTA – (Por Diego Nofal).- En un contexto nacional donde aún resuena el dolor por los femicidios de Florencio Varela, este titular parece una provocación. Sin embargo, describe con cruda precisión la realidad política salteña. Parece existir un manual no escrito para las mujeres que se animan a participar. Su capítulo principal es simple, deben prepararse para recibir golpes. Los ejemplos más palpables son Emilia Orozco, Agustina Álvarez y Oriana Névora.

Los temas que deben afrontar cada una

La que peor la está pasando sin duda es María Emilia Orozco. Mientras Alfredo Olmedo proclamaba su candidatura a senador, los medios eligieron a Emilia como blanco preferido. Los políticos también la señalaron para descargar sus ataques. La lista de agresores sigue creciendo sin que nadie se atreva a enfrentar al hombre fuerte. Todos parecen gritar en coro, vamos a pegarle a la piba. Esa piba es Emilia Orozco, una figura con creciente aceptación popular. La política local, aunque nadie lo diga abiertamente, parece un club cerrado. Está reservada para ciertos apellidos ilustres y egresados del Humanista. Sobre todo, es un territorio tradicionalmente dominado por los hombres.

Este tipo de escarnio público no es nuevo en nuestra provincia. Ya lo había sufrido en carne propia Bettina Romero. Ella recibió críticas desproporcionadas por una gestión compleja. Su intendencia tuvo que lidiar con una pandemia global inesperada. Aún así, sus resultados no tienen nada que envidiarle al actual intendente. Mucho menos se comparan con el último período de Miguel Isa en la comuna. Bettina fue la pionera en padecer el machismo visceral de burócratas y periodistas. Abrió un camino lleno de piedras para las que vendrían después.

Ahora, con Bettina fuera de la mira principal, el fuego se concentra en María Emilia Orozco. Las críticas ya no se limitan a su gestión o sus ideas. Llegan de manera cobarde hasta el ámbito de su vida privada. Pero ella no es la única víctima de esta cacería. La maquinaria del machismo periodístico ya encontró un nuevo objetivo. Su nombre es Oriana Névora, una abogada con una trayectoria interesante. Oriana proviene del PRO Salta y hoy es candidata del oficialismo. Si analizamos su historial, ha recorrido menos partidos que Bernardo Biella. También son menos que los de Ignacio Jarzún, otro nombre familiar. A ellos nadie los cuestiona por una razón simple y terrible, son hombres con apellidos políticos. Lo más fácil siempre es pegarle a la piba, ese parece ser el lema.

Ella es del interior, abogada y, además, es linda. Reúne demasiadas cualidades que la política tradicional no sabe dónde poner. Vagina, inteligencia y belleza se convirtieron en tres pecados capitales. Estos son delitos imperdonables en el conservador ambiente político de Salta. Para entender la profundidad de este problema, recordemos un hecho reciente. La intervención del Pro en Salta decidió actuar con una selectividad llamativa. Habiendo tenido cientos de afiliados que cambiaron de espacio político, eligió un blanco. Decidió agarrársela con la más joven de todos los involucrados. Expulsaron a Oriana Névora por aceptar ser candidata del oficialismo provincial.

La medida fue un claro mensaje de disciplinamiento hacia las mujeres osadas. Pero la historia no terminó con la salida de Oriana del partido. Una vez que el interventor del Pro fue removido de su cargo, se buscaron culpables. No se la agarró con los operadores políticos que fraguaron la maniobra. Tampoco con los líderes nacionales que avalaron la intervención desde lejos. El dedo acusador apuntó hacia otra joven promesa, Agustina Álvarez. Ella se transformó en el chivo expiatorio perfecto para una crisis interna. Así se vive la política en Salta para las mujeres con ambiciones y talento.

Ser mujer y política

Ser mujer y dedicarse a la política se siente como un pecado en esta tierra. Las reglas del juego son distintas y mucho más duras para ellas. Cualquier error es magnificado, cualquier logro es minimizado o cuestionado. Emilia Orozco, con todo en su contra, podría intentar ser candidata a gobernadora. Ojalá que al menos logre consolidar esa candidatura contra viento y marea. Porque como viene la mano, parece que no van a dejarla llegar ni al portón de Grand Bourg. El establishment hará lo posible por detenerla antes de que toque la puerta principal.

La verdad debe contarse entera, siempre. Para aportar información, puteadas y amenazas diegonofal@gmail.com
En X: @turconofal.