SALTA – Tanto Gonzalo Guzmán como Flavia Royón se sumaron al lobby en torno a la Ley de Glaciares (Ley 26.639) que impulsa el Gobierno nacional. Por este único motivo, surgieron algunas preguntas en torno a la representatividad diversa que tiene Salta. Lo que llama la atención no es sólo el hecho de que se trata de un proyecto que no afecta a la provincia, debido a que no se utiliza agua de glaciares para minería, sino que ambos pertenecen a partidos supuestamente opuestos.
La primera muestra de un acercamiento serio fue durante la aprobación del Presupuesto 2026. Por supuesto, se esperaba que tanto Guzmán como Emilia Orozco votaran a favor de la «ley de leyes», pero no así con la referente del oficialismo provincial, a pesar de que, durante la campaña, afirmaba ya no debíamos mirar los acuerdos nacionales o las estructuras políticas de Buenos Aires.
Ahora, con la modificación de la Ley de Glaciares en la mira y las futuras conversaciones con beneficiarios de esta, la situación pareciera ser la misma. Según el senador, «lo que busca esta ley es devolverle el federalismo a las provincias y permitir que se defina con claridad qué se considera ambiente periglacial, porque son las provincias las que mejor conocen su territorio».
«El objetivo es avanzar hacia un desarrollo responsable, cuidando el medio ambiente y los recursos de nuestro país, sin perder de vista las oportunidades de crecimiento que nuestro país tiene», destacó Guzmán.
El discurso no está lejano al de Flavia Royón. Con el argumento del federalismo, el acuerdo por la modificación es prácticamente el mismo. «Esta ley, lo que busca, es aclarar y dar una instancia de definición técnica de aquellas geoformas que tengan función hídrica», explicó la exsecretaria de Energía y Minería.