(SALTA).- La presión fiscal en la ciudad de Salta volvió a ponerse en el centro del debate político. Tras las críticas expuestas por ediles de la oposición del Concejo Deliberante respecto a los incrementos en la tributación capitalina, la diputada provincial por la Capital, Laura Cartuccia, se sumó de manera contundente a los reclamos apuntando de forma directa contra la gestión del intendente Emiliano Durand.
El foco del cuestionamiento no gira únicamente alrededor del valor numérico de las alícuotas, sino en la asimetría entre la recaudación municipal y la calidad de respuesta urbana diaria que perciben los salteños. Cartuccia remarcó que el problema central radica en la falta de contraprestación efectiva por parte del Ejecutivo municipal.
«No puede ser normal que un vecino pague cada vez más y que siga reclamando por exactamente lo mismo. A mí no me molesta que un municipio cobre impuestos, me molesta que los cobre sin demostrar mejores servicios», sostuvo la legisladora provincial.
La diputada enfatizó que la discusión de fondo debe desplazarse de los porcentajes de aumento a los resultados concretos en las calles de la ciudad. «Si en tu barrio seguís con pozos, con basura, con poca iluminación o con árboles sin mantener la poda, la discusión no es cuánto aumentó la tasa, es qué recibís a cambio. Cobrar más no es gestionar mejor», sentenció.
Otrar vez y en un contexto de crisis, el malestar por la presión tributaria en la Capital trasciende el ámbito legislativo municipal y se instala de lleno en la agenda provincial, abriendo un nuevo frente de discusión sobre los criterios de eficiencia administrativa, gasto público y prioridades de la gestión comunal de Durand.





