Seguinos

Hola, ¿qué estás buscando?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

Emiliano Durand toma por opa a los salteños, otra vez: ahora promete obras para 2040

A días de las lluvias, el intendente presentó un plan millonario sin financiamiento. Antes prometió bajar impuestos y combatir las fotomultas.

Emiliano Durand

(SALTA).- Emiliano Durand vuelve a tomar por opa a los salteños. Esta vez, con una puesta en escena que sería cómica si no fuera porque las inundaciones arruinan casas, negocios y vidas. A las puertas de otro verano, después de casi tres años de gestión, el intendente apareció sonriente para anunciar 91 obras contra las inundaciones. ¿Cuándo? Hasta el año 2040. ¿Cuánto cuestan? US$ 1.226 millones. ¿Tiene la plata? No. Pero tiene un plan. Y, sobre todo, tiene una extraordinaria capacidad para tomarle el pelo a los vecinos.

No es la primera vez que Emiliano Durand confunde la paciencia de los salteños con estupidez. Cuando quería ser intendente, denunciaba indignado los aumentos de impuestos de Bettina Romero. Prometía aliviar el bolsillo de la gente. Apenas asumió, impulsó un aumento cercano al 140% de la Unidad Tributaria. Y no se detuvo. Para agosto de 2026, ese valor ya había aumentado un 836,56% respecto de diciembre de 2023. Más de nueve veces. El mismo hombre que acusaba a su antecesora de castigar a los contribuyentes terminó superándola con entusiasmo.

Con las fotomultas hizo otra pirueta digna de un prestidigitador. En campaña denunciaba el negocio que pretendía instalar Bettina Romero y aseguraba que estaba en contra. Una vez sentado en el sillón municipal, descubrió las maravillosas virtudes de las cámaras recaudadoras. Renegoció el contrato con Detectra, la misma firma que había llegado durante la gestión anterior. Aquello que antes le parecía un negocio perjudicial para los vecinos se convirtió, por arte de magia, en una herramienta de gobierno. Cambió el discurso. Las cámaras siguieron.

Y no se trata de una empresa cualquiera. Detectra está vinculada a Mariano García, hijo de Bernardino García, presidente de CECAITRA, una entidad investigada judicialmente por negocios relacionados con las fotomultas en Buenos Aires. Aunque una de esas causas fue archivada, los antecedentes y cuestionamientos públicos existen. El contrato original salteño contemplaba que la empresa recibiera el 45% de la recaudación. Durand prometió corregir aquel sistema que él mismo calificaba de cazabobos. Sería interesante conocer cuánto dinero se recauda hoy, cuánto recibe la empresa y cuánto termina efectivamente en obras para los vecinos.

Para cobrar, Emiliano Durand tiene soluciones; para las inundaciones, promesas

Ahora llega el espectáculo de las inundaciones. El miércoles 28 de octubre, con las primeras tormentas de la temporada cada vez más cerca, Emiliano Durand reunió a académicos, funcionarios y representantes de instituciones para presentar su flamante Plan Hídrico 2040. Hasta el propio intendente reconoció que el costo equivale a seis presupuestos municipales. Una cifra imposible de afrontar con recursos propios. No presentó financiamiento asegurado para ejecutar las 91 obras. Presentó una carpeta con la que piensa salir a buscarlo. Es como invitar a toda la ciudad a un banquete y después explicar que todavía no se compraron los alimentos.

La desfachatez política resulta todavía más llamativa cuando se conoce el diagnóstico. La propia Municipalidad admite que 37 sectores de drenaje de la ciudad presentan peligrosidad alta o muy alta. También reconoce que algunas calles pueden quedar bajo 80 centímetros de agua. Es decir, sabe perfectamente lo que ocurre. Lo verdaderamente escandaloso no es que haya realizado un estudio, sino que lo convierta en un acontecimiento político sin explicar qué solución concreta tendrán los vecinos durante las lluvias que están por comenzar.

Por supuesto, existen dos intervenciones que la Municipalidad exhibe como avances: el canal Yrigoyen y la plaza Gurruchaga. Esta última merece una mención especial. En 2024, la gestión anunció la finalización de trabajos en su cisterna. Después apareció una nueva licitación por aproximadamente tres millones de dólares, con ampliaciones y obras complementarias. Una plaza que parecía terminada volvió a necesitar una inversión millonaria. Si este es el ejemplo elegido para demostrar eficiencia, cuesta imaginar qué podría ocurrir con las otras 89 intervenciones del plan.

Hay algo particularmente ofensivo en esta manera de gobernar. Emiliano Durand exige sacrificios inmediatos a los contribuyentes, mantiene un sistema de fotomultas que antes cuestionaba y ahora pretende que los salteños celebren obras que podrían terminarse cuando él lleve muchos años fuera de la Intendencia. El 2040 queda a catorce años de distancia. Para entonces habrán pasado varias elecciones, otros intendentes y una cantidad desconocida de tormentas. Ninguno de esos futuros gobernantes participó de las promesas que hoy el intendente reparte con semejante generosidad.

Los salteños no son opas, aunque Emiliano Durand parezca empeñado en tratarlos como tales. Recuerdan sus discursos contra los impuestos, sus ataques al negocio de las fotomultas y sus promesas de una ciudad mejor. Ahora tienen que escuchar que la solución a las inundaciones llegará algún día, cuando aparezcan los millones que nadie comprometió. Gobernar no consiste en anunciar lo que otros deberán hacer dentro de catorce años. Consiste en responder por lo que uno hace hoy. Porque mientras Emiliano Durand tiene un plan para 2040, los vecinos tienen un problema bastante más urgente: sobrevivir a las lluvias de 2026. Y para eso no alcanza con una conferencia de prensa.

Nuestros medios

El IntransigenteEl AconquijaSalta 4400Soy del MilloYo XeneizeSomos Famosos