(SALTA).-( Por Diego Nofal)- La docente Celia Alejandra Alancay denunció públicamente a Cristina Fiore por una supuesta escuela fantasma que el Ministerio de Educación tendría registrada en Castañares con el número 7160. La docente que denunció a Cristina Fiore asegura que el Ministerio no responde sus notas y que el sistema fue manipulado para ocultar cargos en la provincia de Salta.
La docente sostuvo que «la supuesta escuela sería la 7160 y se encontraría en la zona norte, en Castañares», un dato que suena a broma pesada para cualquier contribuyente. «A mí me llega documentación vía WhatsApp y documentación que dejaron afuera de mi casa», agregó la docente cesanteada mientras el Ministerio mira para otro lado con calma.
Alancay explicó que es una de las 117 docentes cesanteadas por la medida de fuerza constitucional y que también pide justicia por Valentín Guzmán en la causa que investiga el doctor Nicolás Bedia. La docente afirmó que presentó notas ante la supervisora general Quirino el 23 de junio y que nunca obtuvo una respuesta oficial del Ministerio de Educación de Salta.
«El Ministerio no me contesta las notas», dijo Alancay con una paciencia que ya merece un monumento en la plaza 9 de Julio por su estoicismo administrativo bien salteño. La docente pidió la ubicación exacta de la escuela 7160, el domicilio real, el teléfono institucional y los nombres de directora y vicedirectora a cargo de esa supuesta institución educativa.
«Por supuesto que sí. He estado trabajando ya hace 14 años dentro del sistema educativo», respondió Alancay cuando se le preguntó si sabía que se habían robado esos sueldos. Según su denuncia, en la planta orgánica figuran docentes reales, hijos de funcionarios y hasta un maestro especial de 18 años con título recién salido del horno en el sistema educativo.
«Existen. Son docentes. Sí existen. Conozco a varias porque figuran dentro de un gremio que se llama ADP«, sostuvo Alancay sobre las personas nombradas en la documentación que llegó a sus manos. La docente agregó que «ya cortaron, ya estuvieron tocando, manoseando el sistema, tratando de ocultar los cargos» en una segunda planilla que recibió después de la primera según su relato.
«Yo fui para saber por qué le pagaban sobresueldo a personas de una supuesta escuela que no existe y a mí me echaron y me dejaron sin nada», expresó la docente. Alancay también afirmó que hay gente que no denuncia por la persecución y el hostigamiento que sufre desde la política de turno en la provincia de Salta con mucho miedo.
«Parece que estoy loca, parece, porque nadie cree la dimensión de esto», dijo Alancay sobre las reacciones que recibe en ámbitos políticos y sindicales donde el escepticismo es moneda corriente. La Justicia deberá corroborar si la escuela 7160 existe o si solo vive en el sistema mientras algunos cobran con una tranquilidad digna de mejor causa en la provincia de Salta.