(SALTA) – (Por Diego Nofal).-El diputado provincial Guillermo Durand Cornejo tuvo un duro cruce con Mónica Juárez por el aborto legal y gratuito durante la última sesión de la Cámara de Diputados de la provincia. Primero el diputado provincial sostuvo que el Señor y la Virgen del Milagro no debían ser invocados entre los políticos de nuestra provincia y en particular por aquellos que habían apoyado el aborto legal y gratuito y quienes seguían apoyándolo hoy en la provincia de Salta.
El parlamentario provincial tildó al aborto de asesinato y eso fue lo que encendió la discusión con la diputada Mónica Juárez, quien aseguró que al existir una ley para que los abortos sean legales y gratuitos no se podía hablar o por lo menos no era correcto que un parlamentario hable de asesinatos. La diputada argumentó que justamente era una práctica que estaba legalizada en la Argentina, mientras que el asesinato es algo ilegal, y esa distinción jurídica fundamental era ignorada por Durand Cornejo en su discurso. El debate se tornó acalorado y las posiciones encontradas reflejan la profunda división que existe en la sociedad salteña sobre este tema.
El diputado provincial se ofuscó y le contestó a los gritos mientras la sesión aún continuaba, lo que llevó al presidente de la Cámara de Diputados a poner orden y a pedirle a ambos diputados que se retiren del recinto. Tal cual hacían las maestras de la escuela primaria cuando los niños discutían en clase, el episodio dejó en evidencia la falta de madurez política de algunos legisladores que anteponen sus creencias personales al debate racional y respetuoso. Un ejemplo para la ciudadanía salteña que observa con vergüenza cómo sus representantes se comportan como niños en el recinto legislativo.
La sesión tenía como tema principal el tratamiento de un proyecto sobre gestión de riesgos pero el debate derivó hacia el tema del aborto por la intervención intempestiva del diputado Durand Cornejo. La utilización de figuras religiosas como el Señor del Milagro para argumentar en contra del aborto generó rechazo incluso entre algunos legisladores oficialistas que consideraron inapropiada la mención. La religión y la política se mezclaron en un debate que debía centrarse en cuestiones técnicas y terminó convertido en un espectáculo lamentable.
Mónica Juárez es una de las diputadas que ha defendido con más firmeza los derechos de las mujeres y la implementación de la ley de interrupción voluntaria del embarazo en la provincia. Su respuesta ante los dichos de Durand Cornejo fue contundente y recordó que la legalidad del aborto no admite discusiones morales en el recinto legislativo. La diputada ha sido una voz constante en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos en Salta.
El episodio protagonizado por Durand Cornejo y Juárez refleja la tensión que existe en la sociedad salteña entre los sectores que defienden los derechos reproductivos y aquellos que se oponen a ellos por motivos religiosos. La Legislatura provincial se ha convertido en un escenario donde estas diferencias se expresan de manera cada vez más visceral. El respeto institucional y la tolerancia son valores que parecen haber desaparecido del debate político salteño.