(SALTA) – (Por Diego Nofal).- El jefe de Gabinete de Salta, Sergio Camacho, defendió las obras de Gustavo Sáenz y cuestionó a los libertarios por atribuirse avances en infraestructura que, según afirmó, se sostienen con fondos provinciales. El funcionario respondió a las declaraciones de legisladores de La Libertad Avanza que criticaron la gestión provincial. Camacho aseguró que Salta financia obras que Nación dejó inconclusas.
Entre las obras mencionadas por el jefe de Gabinete se encuentran 2000 viviendas, 64 obras de saneamiento, 20 escuelas y 19 centros de desarrollo infantil. El funcionario destacó que estas inversiones se realizan con recursos propios ante la falta de financiamiento nacional. «La gente se da cuenta quién pone los fondos», afirmó Camacho en declaraciones a la prensa.
El jefe de Gabinete también cuestionó a dirigentes libertarios de Salta y los diferenció de la postura nacional del presidente Javier Milei sobre la obra pública. Según Camacho, algunos legisladores buscan mostrarse como gestores de obras que no financian. «Van a robar selfies«, criticó el funcionario provincial al referirse a las actitudes de ciertos dirigentes.
Camacho reveló que el Gobierno nacional no está pagando la realización de obras claves como la repavimentación de la Ruta 9/34. Esta situación obligó a la provincia a absorber los costos para no detener el desarrollo de infraestructura vital para la producción. El jefe de Gabinete abordó también las negociaciones que mantiene el gobernador Sáenz con Vialidad Nacional.
Lejos de la sumisión o la queja pasiva frente a la inacción del Gobierno Nacional, la gestión de Gustavo Sáenz optó por una posición de autonomía pragmática. «Es muy fácil pararse al costado de una ruta con otra máquina parada como los libertarios», ironizó Camacho. El funcionario recordó que el gobierno provincial no amplió su planta de trabajadores y se alejó de la política libertaria de ajuste.
La defensa de Camacho refleja una realidad innegable: mientras Nación incumple con Salta, la provincia redobla esfuerzos para sostener el ritmo de obras. Este contraste entre la retórica libertaria y la gestión concreta del saenzismo será un eje central del debate electoral del próximo año. Los salteños saben reconocer quiénes trabajan y quiénes solo posan para las fotos.