(SALTA) – (Por Diego Nofal).- La decisión del gobernador Gustavo Sáenz de cuestionar a los dirigentes libertarios por su silencio frente al reclamo ferroviario instaló una tensión política de alto voltaje en la provincia. El mandatario provincial eligió un escenario de fuerte visibilidad pública para marcar diferencias con quienes responden a La Libertad Avanza en el amplio territorio salteño.
Durante la presentación del Plan Impulso, Sáenz afirmó con crudeza que no podían permitir esa situación y que no podían mirar hacia otra parte como si nada ocurriera. Agregó que tampoco podían hacerse los distraídos ante un reclamo que considera central para el desarrollo productivo de la provincia de Salta y de todo el norte argentino.
Aunque evitó mencionar nombres propios, el mensaje apuntó directamente a los senadores Emilia Orozco y Gonzalo Guzmán Coraita por su falta de acompañamiento. También alcanzó a los diputados Carlos Zapata, Gabriela Flores y Eliana Bruno, quienes integran la representación libertaria por la provincia.
El reclamo consiste en que las inversiones para los ramales C14 y C15 del Belgrano Cargas queden como obligación contractual en los pliegos de licitación. Para Sáenz, esa condición resulta indispensable para garantizar que las obras no queden sujetas a la voluntad cambiante de los concesionarios privados.
La postura libertaria, en cambio, prioriza la desregulación y confía en que el mercado resolverá por sí solo las necesidades de infraestructura ferroviaria en el norte argentino. Esa diferencia conceptual explica por qué el gobernador habló de distracción y por qué los legisladores nacionales evitaron pronunciarse.
El episodio deja al descubierto una interna que excede lo ferroviario y que anticipa una disputa más amplia por el liderazgo político de Salta. La relación entre Sáenz y La Libertad Avanza se deteriora justo cuando el oficialismo nacional necesita aliados para sostener sus iniciativas.
La ciudadanía salteña observa con atención cómo se resuelve este conflicto porque de ello depende la llegada de inversiones concretas para una región postergada. El gobernador apuesta a capitalizar el reclamo y los libertarios arriesgan quedar pegados a una imagen de indiferencia..