(SALTA).- La Municipalidad de Salta, a cargo de Emiliano Durand, licita una obra de $4575 millones para la plaza Gurruchaga: casi USD 3 millones al dólar oficial. El proyecto incluye la ampliación del sistema hídrico (captación, bombeo e impulsión del agua de lluvia) y la renovación integral de la plaza. Según documentación oficial a la que accedió El Intra, es la obra más cara de las que el municipio formalizó en esa tanda.
En agosto se presentaron dos empresas, MEI Obras y Servicios SRL y CYL SRL, y las dos fueron admitidas. Las ofertas económicas se abrieron el 25 de agosto. Casi dos meses después, no se sabe quién ganó, a qué precio, en qué plazo ni con qué fondos se pagará.
Qué se puede hacer con esa plata
Para entender el tamaño del gasto, alcanza con algunas cuentas. Según los valores de referencia del Colegio de Arquitectos de Salta, con ese dinero se construyen unos 2.600 metros cuadrados. Es el equivalente a casi doce casas grandes de 220 metros cuadrados o a un edificio de ocho pisos con unos treinta departamentos.
Si se piensa en vivienda social, la cuenta es todavía más elocuente. Una casa tipo IPV de 50 metros cuadrados cuesta hoy unos $75 millones, según COPAIPA. Con lo que se destina a la plaza se podrían construir 61 viviendas para familias que esperan su casa.
En el mercado privado pasa lo mismo. Un departamento en el centro de Salta cuesta en promedio unos USD 102.000 en los portales inmobiliarios. Con el presupuesto de esta plaza se podrían comprar casi 30 departamentos en el macrocentro.
Para un espacio verde, la cifra es desproporcionada. El municipio no explicó qué justifica ese costo ni cuánto va al sistema de agua y cuánto a la plaza.
La Gurruchaga tampoco es una obra nueva para la Municipalidad. En abril de 2024, el municipio adjudicó a MEI Obras y Servicios la ampliación del desagüe pluvial de la plaza por $52,7 millones. Esa obra sumó rejas de captación y una cisterna dentro del espacio verde, que se terminó en agosto de ese año.
Dos años después, el municipio vuelve a licitar el mismo sistema, ahora junto con la renovación de la plaza, por un monto 86 veces mayor. La inflación y el agregado de la plaza explican una parte del salto, pero no todo. Además, la plaza ya había sido presentada como “renovada” en 2019.
Las empresas detrás de la obra
MEI Obras y Servicios es una proveedora habitual del municipio. Según registros a los que accedió El Intra, en agosto se quedó con el reacondicionamiento de la colectora de avenida Bolivia por casi $6.000 millones. En su historial figura un contrato nacional de desagües en Metán, rescindido en 2009 “por culpa del Contratista”. Los registros consultados no muestran quiénes son sus socios.
En julio, la misma empresa compitió por un bacheo en las zonas Centro Oeste y Oeste, con un presupuesto oficial de $887 millones. Solo había dos oferentes. La Municipalidad declaró inadmisible la oferta de MEI por “no cumplir con los requisitos formales” del pliego, sin precisar cuál. Tampoco informó cuánto había ofertado.
Con MEI afuera, IMECA SRL quedó como única oferta en carrera. Los técnicos municipales habían hecho observaciones a las propuestas. IMECA presentó documentación nueva, las corrigió y se quedó con la obra por casi $973 millones, unos $85 millones por encima de lo presupuestado.
Apenas tres semanas después, MEI apareció con la carpeta completa. La comisión evaluadora de la plaza Gurruchaga concluyó que cumplía “con todos los requisitos exigidos” para competir por la obra más cara del paquete. Una empresa con décadas de contratos públicos no pudo reunir los papeles formales de un bacheo, pero sí los de una obra cinco veces más grande al mes siguiente.
En el mundo de la obra pública se conoce como “oferta de acompañamiento” a la que se presenta solo para que haya competencia en los papeles, con documentación incompleta o un precio pensado para perder. No hay constancia de que eso haya ocurrido en el bacheo. Pero la secuencia obliga a preguntarlo, y la respuesta está en el expediente que el municipio no publicó.
IMECA, la ganadora de ese bacheo, tiene como socios a Alfredo Alberto Salum, socio gerente, y a María Cecilia Salum. En 2020, la empresa tramitó un concurso preventivo de acreedores. Hoy gana contratos municipales por casi $1.000 millones y además tiene a cargo la obra de Portezuelo.
CYL SRL, la otra oferente de la plaza, fue creada en 2013 y también tiene contratos frecuentes con la Municipalidad: un bacheo por $886 millones este año y una obra en avenidas de la zona sur por $1.437 millones en 2025. Según registros oficiales a los que accedió El Intra, su socio gerente es Andrés Cuneo, y su representante técnica es la arquitecta Sonia Cristina Aguilar.
La licitación de la plaza Gurruchaga despierta sospechas por su monto y por sus antecedentes, y deja preguntas que la Municipalidad de Salta todavía no respondió. No se sabe quién ganó ni por cuánto, qué le faltó a MEI en el bacheo ni por qué hay que rehacer un sistema que se amplió hace dos años.
El contraste entre lo que cuesta esta plaza y lo que podría construirse con ese dinero merecería algo más que una nota periodística. Bien podría motivar una notitia criminis o la actuación de oficio de un fiscal, al menos para revisar cómo se calculó el presupuesto y por qué una empresa quedó afuera de una obra y adentro de la siguiente.
Tampoco estaría de más que algún abogado de La Libertad Avanza, un espacio que en Salta suele presentarse como auditor implacable del gasto público, se tomara el trabajo de preguntar cómo el arreglo de una plaza puede valer lo mismo que 61 viviendas sociales. Sería una buena ocasión para pasar del discurso al expediente.
Que una plaza cueste lo mismo que un edificio de departamentos obliga a mirar el expediente con lupa. En una gestión en la que los adicionales y las redeterminaciones se repiten, la Gurruchaga amenaza con convertirse en otro expediente de costos abiertos.