(SALTA).- Emiliano Durand llega a otro verano con un problema que ningún discurso puede resolver: las inundaciones. Después de casi tres años al frente de la Municipalidad, el intendente presentó un ambicioso plan de obras que se extiende hasta 2040, cuando ya habrá terminado su actual mandato. El anuncio coincide con una temporada de lluvias que plantea nuevos desafíos y con un calendario electoral en el que su gestión deberá rendir cuentas. El agua, a diferencia de la política, no espera.
El miércoles 28 de octubre, Durand anunció 91 obras por 1.226 millones de dólares, una inversión que equivale a seis presupuestos municipales. Lo reconoció él mismo. La ejecución dependerá de fondos nacionales e internacionales que todavía debe conseguir. Mientras tanto, los vecinos de los barrios históricamente afectados por las inundaciones enfrentan una pregunta bastante más urgente: qué obras estarán terminadas antes de las próximas tormentas. El plan tiene horizonte, cifras y prioridades, pero su financiamiento sigue siendo una incógnita.
El fenómeno de El Niño introduce otra preocupación. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó condiciones de fase cálida durante septiembre y advirtió sobre su persistencia en el trimestre siguiente, aunque eso no significa que puedan anticiparse inundaciones concretas en Salta. El riesgo merece especial atención porque el propio estudio municipal reconoce 37 cuencas con peligrosidad alta o muy alta. De producirse lluvias intensas, las consecuencias sobre los barrios también pasarán a formar parte del balance público de estos tres años de gobierno.
En ese contexto aparece un segundo nombre que incomoda el escenario político: Roque Cornejo. El senador de La Libertad Avanza ha sido mencionado como posible competidor por la Intendencia en 2027, aunque su candidatura no está confirmada. Emiliano Durand, en cambio, ya expresó su intención de buscar la continuidad si Gustavo Sáenz vuelve a presentarse como gobernador. La combinación de un verano exigente y una posible competencia electoral plantea una discusión concreta: qué resultados podrá mostrar el oficialismo municipal después de casi un mandato completo.
El Niño, Roque Cornejo y las cuentas pendientes de Emiliano Durand
Durante estos años, la Municipalidad encontró tiempo para promover cursos de capacitación, multiplicar actividades institucionales y anunciar nuevas herramientas de vigilancia. En septiembre, Emiliano Durand comunicó la instalación de 50 cámaras para monitorear plazas, con un centro de control, conexión al 911 y dispositivos capaces de emitir advertencias por altavoz. El argumento oficial fue prevenir el vandalismo. Son decisiones que pueden tener una justificación administrativa, pero también permiten examinar cómo se distribuyeron los recursos municipales frente a las necesidades de infraestructura.
El cuidado de los espacios públicos, las intervenciones sobre trabajadores informales y los programas de capacitación han ocupado un lugar visible en la agenda municipal. Sin embargo, las inundaciones exigen inversiones estructurales que no pueden reemplazarse con campañas de comunicación. La propia gestión identificó diez obras hídricas urgentes, cuyo costo conjunto alcanza los 290,4 millones de dólares. Solo dos de esas intervenciones tienen etapas iniciadas, en el canal Yrigoyen y la plaza Gurruchaga. Las restantes siguen condicionadas por la disponibilidad de fondos.
La discusión también alcanzará al Gobierno provincial y a la Nación. Salta no está incluida en el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 y la Municipalidad sostiene que tampoco recibe recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. Esa situación complica el financiamiento, pero no elimina las preguntas sobre la planificación realizada desde diciembre de 2023. Corresponde establecer qué proyectos estaban disponibles al comenzar el mandato, qué inversiones se ejecutaron, cuáles quedaron pendientes y por qué el programa integral recién fue presentado ahora.
A medida que se acerquen las elecciones, la evaluación de la gestión municipal incluirá inevitablemente la situación de los barrios durante las tormentas. Roque Cornejo aparece en las conversaciones sobre una posible alternativa electoral, pero todavía falta conocer las candidaturas definitivas y sus propuestas. Más allá de los nombres, el debate debería concentrarse en los resultados: cuántos vecinos siguen expuestos, qué obras redujeron efectivamente los riesgos y qué compromisos verificables existen para completar las intervenciones prioritarias.
Emiliano Durand tiene derecho a presentar un plan hasta 2040. Una ciudad necesita pensar más allá de cada elección. Pero también debe explicar qué hizo durante los casi tres años que lleva gobernando y qué hará frente a las lluvias que están por comenzar. El Niño plantea un desafío climático; Roque Cornejo representa una posibilidad dentro de la futura disputa política. Ninguno de los dos reemplaza la cuestión central. Si el agua vuelve a entrar a las casas, los vecinos no preguntarán cómo será Salta en 2040. Preguntarán qué hizo la Municipalidad para protegerlos en 2026.





