(SALTA).- (Por Diego Nofal).- El diputado provincial José Gauffin, del bloque Partido de la Reconquista, impulsó un proyecto de resolución que la Cámara de Diputados de Salta aprobó para solicitar al Gobierno nacional que avance con los compromisos asumidos en el Corredor Bioceánico. La iniciativa pide a la Casa Rosada ejecutar las acciones de la Declaración de Asunción firmada en 2015 junto a Brasil, Chile y Paraguay. La resolución fue presentada como un gesto de defensa de los intereses de Salta en un proyecto de integración regional que lleva más de una década sin avances concretos.
La crítica serena pero necesaria apunta a la contradicción entre el reclamo legislativo y la pérdida de protagonismo de la provincia en la discusión nacional. Mientras Gauffin pide a Nación que cumpla con los compromisos del Corredor Bioceánico, el mismo diputado denunció semanas atrás que Salta queda con una participación muy limitada en la licitación del Belgrano Cargas, una obra clave para la conectividad de la provincia con los puertos del Pacífico. Ese contraste revela que la gestión provincial no ha logrado incidir en las decisiones nacionales que afectan directamente a Salta y que el reclamo legislativo llega cuando las definiciones más importantes ya se tomaron sin la provincia en la mesa.
El Corredor Bioceánico Capricornio es un proyecto estratégico que podría transformar la economía salteña y conectarla con los mercados asiáticos a través de los puertos del norte de Chile. La Declaración de Asunción de 2015 estableció compromisos para avanzar en la integración física y comercial pero más de una década después los avances son mínimos y la provincia no ha sabido construir una posición de liderazgo en ese proceso. La resolución aprobada por la Cámara de Diputados es un gesto simbólico que no reemplaza la acción diplomática y técnica que Salta debería estar desplegando desde hace años.
La crítica tranquila pero firme se dirige a la ausencia de una estrategia provincial sostenida en materia de infraestructura y comercio exterior. Salta tiene una ubicación geográfica privilegiada y podría ser un nodo logístico fundamental entre el Atlántico y el Pacífico pero la falta de inversión en rutas, ferrocarriles y pasos fronterizos la condena a un rol secundario. El reclamo a Nación es legítimo pero insuficiente si la provincia no presenta proyectos ejecutivos, no asigna recursos propios y no coordina con el sector privado para atraer inversiones.
El diputado Gauffin merece reconocimiento por mantener el tema en la agenda legislativa y por exigir transparencia en la ejecución de los compromisos nacionales. Sin embargo la ciudadanía debe preguntarse por qué la Legislatura provincial no ha convocado a los ministerios de Infraestructura y de Producción para que expliquen cuál es la estrategia salteña en el Corredor Bioceánico. La resolución aprobada no obliga al Ejecutivo provincial a rendir cuentas sobre sus gestiones ante Nación ni sobre los resultados concretos que se han obtenido en los últimos años.
El Gobierno provincial debe asumir un rol protagónico en la defensa de los intereses de Salta en el Corredor Bioceánico y no limitarse a reclamar a Nación desde una posición pasiva. La provincia necesita una agenda propia que incluya la mejora de la conectividad interna, la modernización de los pasos fronterizos y la atracción de inversiones privadas. Mientras esa agenda no exista el Corredor Bioceánico seguirá siendo una promesa lejana y la resolución de Gauffin quedará como un gesto testimonial sin impacto real en la vida de los salteños.





